Hola Steemians, hoy escribo mi segunda publicación. En la primera, mencioné que estoy pasando por un proceso interno en este momento. Creo que no podré abarcar todo en una sola publicación, pero intentaré explicar los elementos clave: el hecho de vivir en el extranjero y extrañar a mi familia. Como dije, al escribir esto estoy tratando de descubrir alguna estructura en este caos de mi mente, y espero que pueda ser útil para alguien en una situación similar.
Para nosotros, los inmigrantes, es un momento muy complejo. Cuando te mudas a un país libre, desde Venezuela, instantáneamente sientes el cambio, pensarías que te sientes mejor, en realidad estás mejor, pero a veces es difícil convencerte de ello. Soy ciudadana de un nuevo país, estoy aquí legalmente. Mi primer trabajo aquí no fue malo en absoluto, puedo ir al supermercado en cualquier momento y comprar toda mi lista de compras en el mismo lugar, sin gastar más de 40 minutos o 10 salarios mínimos. (crénalo o no, es una gran mejora, para empezar). Este nuevo país no era tan nuevo para mí. Mi madre nació aquí, así que vine varias veces de visita antes (cuando no imaginaba que iba a terminiar viviendo aquí), este es un país sin ejército, así que supongo que fue una buena decisión venir aquí después de los tiempos violentos que tuvimos en casa. Entonces, ¡todo está bien! ¿verdad?
Pero aún así me sentía triste. Y luego sentí que no tenía derecho a sentirme mal, porque todo estaba mejorando, y también porque muchos de mis compañeros migrantes "matarian" por tener la mitad de las posibilidades que yo estaba teniendo. Entonces me sentí culpable por sentirme así. Sentí que estaba siendo desagradecida de alguna manera. Y ese sentimiento no desaparecía.
Así que traté de desenredarlo. No era que quería regresar a casa ... Solo desearía nunca haber tenido la necesidad de huir. Las cosas que ahora extraño ya no existen. Las personas que extraño ya no están allí, también migraron.
Vengo de una gran familia en Venezuela. Mi papá tiene 9 hermanos, y todos ellos tenían al menos 2 o 3 hijos cada uno ... Y bueno, la mayoría de nosotros también tenemos hijos ... entonces ... gran familia. Pero lo más importante, somos muy unidos. Siempre estuvimos allí para cantar feliz cumpleaños con una torta (que era extremadamente difícil de hacer, ya que era un suplicio conseguir todos los ingredientes , incluso hace 4 años). Solíamos reunirnos en Navidad y Año nuevo y, a veces, hacíamos un gran árbol genealógico. Nos ayudó a estar juntos y a querernos los unos a los otros, a recordarle a los pequeños la familia de la que forman parte.
Durante los últimos dos años, hemos sido solo nosotros cuatro aquí en Costa Rica. Después de que nos fuimos, muchos primos e incluso tías y tíos se fueron también, principalmente hacia el sur. El año pasado hicimos Hallacas y Ponche Crema e hicimos un video de una canción navideña tradicional para compartirlo en línea. Tuvimos reuniones de Skype con abuelos y enviamos fotos a través de Whatsapp y Facebook. Me di cuenta de que mis hijos estaban empezando a olvidar los nombres y las caras de algunos parientes, así que se me ocurrió la idea de hacer un árbol genealógico diferente.
Este era en realidad un mapa. Recopilé fotos de casi todo el mundo, hasta del bebé recién nacido de mi primo, y las coloqué en el mapa mundi de acuerdo con su ubicación actual. Lo hice en Prezi (el mapa es una de las plantillas geniales de Prezi), y luego compartí el enlace con todos mis primos, tías y tíos. Me tomó alrededor de 3 días armarlo, y me obsesioné por completo ... Fue un proyecto importante. La familia es lo más importante. Así que así es como se veía mi mapa al hacer zoom en el área de Venezuela:
Todos se conmovieron. Fue mi regalo de Navidad, una manera de hacerles saber que los amo, y que quiero que mis hijos los amen también, y no los olviden.. De alguna manera, ahora siento que estamos más cerca que cuando vivíamos en el mismo país.
Aquí hay algunas lecciones que estoy aprendiendo de esta experiencia:
La familia es lo más importante
Tu país puede ser reducido a cenizas y aún así ser casi imposible irse sin mirar atrás. Este es un consejo de empatía. Ténganlo en cuenta cuando vean a un amigo venezolano "mejor" pero sintiéndose triste. Todos somos algo bipolares en ese sentido.
La cercanía geográfica está sobrevalorada
Las fotos de algunos familiares son más difíciles de encontrar.
Mi familia es una bendición, estar lejos de ellos me pone triste, pero tratar de mantenernos en contacto me ayuda a seguir siendo yo misma.