A veces cuando te miro,
y tú me miras,
compruebo que todo es relativo;
el tiempo, el espacio, lo conocido y lo oculto, la vida y la muerte.
A veces cuando te miro,
y tú me miras,
compruebo que no sé mucho,
que me falta tanto por andar.
A veces cuando te miro,
y tú me miras,
compruebo que no soy dueño de mí
y que jamás lo fui.
Soy tuyo y me gusta.