Ahora, borracho, me quito el mal sabor en la boca rompiendo una foto tuya que me robé hace tiempo.
Son las tres y cuarenta y dos de la mañana.
Ahora, borracho, me quito el mal sabor en la boca rompiendo una foto tuya que me robé hace tiempo.
Son las tres y cuarenta y dos de la mañana.