Duérmete niño / duérmete ya / que viene el coco / y te comerá.
Si el niño comprendiera a ciencia cierta la significación total de ellos, estos versos podrían equipararse al efecto de una película de terror vista en horas previas al sueño nocturno y serían incapaces de producir sosiego e inducir al descanso. Sin embargo, en brazos de mamá o papá, esta canción es relajante y constituye una fórmula perfecta para convencer al infante de ir a dormir. Por supuesto que el adulto debe brindar un poco de compañía hasta tener la certeza de que el niño puede continuar solo en su cama. E incluso, si no puede permanecer mucho tiempo velando el sueño del bebé, lo puede decir también a través de una canción:
De igual manera, existen canciones para aliviar los dolores ante algún incidente ligero como una caída o un golpe:
Sana sana / colita de rana / si no sana ahora / sanará mañana.
Usualmente se le cantan al niño mientras se le brinda atención y muchas caricias terapéuticas para que el conjuro surta efecto más rápidamente.
O las rondas de palmaditas para halagar la labor de la madre:
La tortica de manteca/ pa mamá que da la teta.
En los primeros años los niños suelen jugar en grupos e incorporar canciones que guían las acciones que deben realizar para ganar o, sencillamente, para permanecer en el juego. También hay canciones que deciden la suerte del que queda o es el encargado de realizar la acción de librar a otros.
La canción de los esqueletos nos sirve para ejemplificar el primer caso:
Cuando el reloj /marca la una / los esqueletos /salen de su tumba /la cachumba /la cachumba /la cachumba la
Cuando el reloj /marca las dos /los esqueletos/ comen arroz/ la cachumba/ la cachumba /la cachumba la
Cuando el reloj /marca las tres /los esqueletos /hacen un tren /la cachumba/ la cachumba/ la cachumba la
El poema “Las lombricitas”, de Aquiles Nazoa, recomendado por Elvia Silvera, y el cual transcribo a continuación, reúne todas estas características:
desde una rosa
la deliciosa
marcha nupcial
que con sus notas
creaba un ambiente
completamente
matrimonial
dos lombricitas
de edad temprana,
cierta mañana
del mes de abril
solicitaron
en la pradera
al grillo, que era
jefe civil.
con dos plumazos
ató los lazos
de aquel amor.
Las lombricitas
se apechugaron
y se mudaron
para una flor.
Tras una vida
dulce y risueña,
con la cigüeña
las premió Dios.
Y cuando abrieron
las margaritas,
las lombricitas
ya no eran dos.
La primorosa
recién nacida
pasó la vida
sin novedad.
Y al cuarto día
de primavera
ya casi era
mayor de edad.
Quiso ir entonces
a una visita,
y su mamita
le dijo: ¡No!
Mas de porfiada,
salió a la esquina
y una gallina
se la comió.
Espero les haya gustado mi presentación y pueda seguir contando con su atenta lectura.
¡Hasta pronto!
He consultado para la elaboración de este post:
Silvera, E. (2000) Cómo acercar a los niños al mundo de la palabra a través de la poesía. Caracas: Banco del Libro.
https://www.vix.com/es/imj/familia/163876/que-puede-ver-oir-y-sentir-un-bebe-dentro-del-vientre-materno-todo-esto
http://www.abc.es/ciencia/20151006/abci-feto-musica-vagina-201510061607.html