Escribir sobre mi país es algo que he intentado evitar y jamás porque no me sienta orgulloso de él, sino porque es fácil dejarse contaminar por el discurso fatalista que ha dominado la agenda del Venezolano.
He visto iniciativas en #steemit que me han motivado a escribir, una especie de «retrato» de lo que Venezuela significa a los ojos de este servidor. Comoquiera que es algo muy personal, encontrarán cosas que compartirán mis queridos lectores y otras que serán rechazadas por aquello de la libertad de pensamiento.
Espero no ser juzgado duramente por quienes me lean y tengan presente que mis palabras son solo la percepción de uno de los hijos de esta noble y hermosa tierra llamada VENEZUELA.
Ahí les va..!
«Bajo el agua» capturada con cámara GoPro Hero 3 Plus en Cayo Sombrero,
Parque Nacional Morrocoy, Falcón, Venezuela cortesía de
Conciencia patria
Desde la niñez más tierna se enseña la conciencia patria, por ejemplo ¿quién no recuerda las canciones de cuna?
🎶 Duérmase mi niño, que tengo que hacer, lavar los pañales... 🎶
Canción de cuna Venezolana
Notas musicales específicas que llevan escondidas las armonías de nuestro hermoso himno nacional: Gloria al bravo pueblo. Es ahí -en el hogar- donde comienza el forjamiento de la identidad nacional y donde los padres enseñan a sus hijos las primeras nociones sobre la patria.
Si, Marco, eso ya lo sabemos les escucho pensar, pero les traigo solo uno de los recuerdos cimentados en la mente de los Venezolanos, porque es como mandatorio en la especie humana, instalar en el cerebro de las personas el sentido de pertenencia a una tierra y el arraigo por esta. ¿Por qué ello es importante? Ya lo trataremos más adelante en esta publicación.
«Sobre el agua» imagen con una Canon PowerShot SX160 IS en Playa Zaragoza,
Isla de Margarita, Nueva Esparta, Venezuela por
Conciencia propia
Recuerdo haber crecido en un hogar rodeado de música, papá tocaba la guitarra y el cuatro de puro oído, un talento que heredé y que me hizo amar todas las manifestaciones musicales de mi país (menos la banda Guaco, no sé que me pasa con su música). Nunca sabré que habría sido de mí si hubiera combinado el talento innato con el estudio del solfeo.
La identidad propia, consciente, se obtiene a partir de ciertos «marcadores» en las etapas de formación. Uno de ellos es el sentido de pertenencia y el arraigo por gente que comparte un código cultural histórico común. Así defino la patria, aunque son muchos los sentimientos que se relacionan y hay que evitar el encasillamiento al respecto.
Mi padre tuvo a bien enseñar a sus hijos el amor por nuestro país y no terminas de ser padre hasta que haces el mismo trabajo por tus hijos. Recuerdo una pregunta que me hizo uno de ellos: Papá ¿Por qué tenemos que viajar por Venezuela? Mi respuesta fue: Si algún día te piden defender la patria, al menos sabrás qué carajos estás defendiendo.
Demás está decir, que hay lugares que ellos han conocido y yo no he visto.
«Basílica Nuestra Señora del Valle» imagen con Canon PowerShot SX160 IS
en El Valle del Espíritu Santo, Nueva Esparta, Venezuela por
Percepción patria
¿Qué puedo decir sobre Venezuela que ya no se haya dicho? ¿Las mismas maravillas que han descrito poetas y naturalistas? ¿En canciones y silencios? ¿Venezolanos o extranjeros inmigrantes que hicieron de este suelo el suyo? No creo que alcanzaría un solo post para describir todo lo que he visto y conocido al norte de Suramérica. Y lo peor: ¡Aún me falta por conocer el Salto Ángel, Los Roques, el estado Amazonas y el Sur del estado Apure!
Y eso solo sería exagerar, porque pasar una o dos noches en algún lugar cualquiera, no implica que ya conoces las maravillas de ese sitio. El asunto es que la patria es mucho más que sus espacios. ¿Conoces a su gente? ¿Su idiosincrasia? La gente ¿de que parte del país? ¿Los gochos se comportan igual que los llaneros? ¿Los orientales igual que los zulianos?
¿Empiezan a captar el punto? He oído a un Musiú (mote que se le pone al extranjero rubio) defender a Venezuela más que algunos Venezolanos. Eso no es bueno ni malo, ya lo dije más arriba: La patria son sentimientos pero además son: vivencias, gustos, sabores, olores, maneras de pensar, percibir, hablar, contestar, servir y un largo etcétera. Creo que la pregunta necesaria para cada Venezolano sería: ¿Qué es Venezuela para tí?
«Vitral en el valle» imagen con Canon PowerShot SX160 IS en El Valle del
Espíritu Santo, Nueva Esparta, Venezuela por
Un país para querer
Hace muchos años, la autoridad que le correspondía la promoción del turismo en el país, invirtió en una campaña publicitaria desplegada en sendos posters, donde el slogan que destacaba era Venezuela: Un país para querer acompañado de hermosas imágenes. Ha habido muchos esfuerzos para incentivar a los extranjeros a visitar esta tierra de gracia.
Venezuela: El secreto mejor guardado del Caribe recuerdo otro slogan. Conforme nos convertimos en una tierra bendecida con la riqueza del petróleo, nos desdibujamos como habitantes de nuestro propio pedazo del planeta. ¿Cuando se perdió la identidad? Sospecho que nunca la tuvimos.
Es muy complejo de explicar, pero digamos que lo puedo resumir en una frase escuchada a mi padre: ¿Sabes que, Marco? En Venezuela hay muchos opinadores y pocos ejecutores ¿Me siguen? No se tiene patria con palabras únicamente, la ciudadanía se ejerce y se ejerce bien.
«Castillo de Santa Rosa» imagen con Canon PowerShot SX160 IS en
La Asunción, Nueva Esparta, Venezuela por
El secreto mejor guardado del Caribe
El maestro Rubén Blades lo dejó claro en la canción Símbolo, del álbum Cantares del sub-desarrollo cuando decía en un estribillo:
🎶 ...La tierra que me vió nacer y me cubrirá después...🎶
Rubén Blades
No se puede comprender nuestra idiosincrasia si no se conoce nuestra historia, es decir: ¿cómo podemos saber adónde vamos si no sabemos de dónde venimos? Cuando les dije que nunca tuvimos identidad, tiene que ver con la sospecha que todavía la andamos buscando. Sino ¿cómo puede un Venezolano que se precie de tal gentilicio, hablar mal de la tierra que lo vió nacer y que lo cubrirá después?
Y en la era actual, la internet terminó de concluir el trabajo; es decir, las fronteras son difusas y la mayoría de las personas han tenido contacto con el mundo fuera de los confines territoriales. Una vez que viajas y regresas a tu país, por corto que sea ese viaje, el contacto con otras culturas te hace querer conocer más.
«Bahía de Juan Griego» imagen con Canon PowerShot SX160 IS en
Juan Griego, Nueva Esparta, Venezuela por
Meollo
Venezuela es un lugar mágico, por más que la intentara describir, no podría. En una red social llamada Quora, de preguntas y respuestas, hubo alguien que me interrogó si valía la pena venir acá ¡Imaginen eso! Le contesté que le daba alojamiento en mi casa y le guiaba a donde quisiera, porque eso es lo que pienso de mi bello país. Ya escucho decir ¡¿pero tu estás loco y la seguridad?! Nada que no sea hacer el mismo turismo responsable que harías en cualquier otro país del tercer mundo.
En Venezuela verás comportamientos y códigos culturales muy variados. Eso tiene explicación en las decenas de oleadas de inmigrantes que vinieron a probar suerte en un lugar que, por un largo tiempo, fue dador de riquezas y estabilidad. Incluso hubo personas que se dirigían a otro país, hicieron escala en Venezuela y se quedaron acá. Tan envolvente es nuestra alegría y despreocupación.
Esa mezcolanza de razas es lo que ha dado origen a la belleza de la mujer Venezolana, reconocida en el mundo como uno de los fenotipos más lindos que ha dado la especie humana. ¿Creen que encontrarán algo parecido en otro lugar? ¿Cómo irse a otro sitio? Tenemos de TODO: Playas paradisíacas, montañas de nieves eternas, desierto abrasador, llanos y sabanas interminables, selva virgen y pare usted de contar.
«Mi bandera» imagen con Canon PowerShot SX160 IS en Castillo de
Santa Rosa La Asunción, Nueva Esparta, Venezuela por
Epílogo
¿Qué cómo somos los Venezolanos? Esa pregunta la responde mejor cada uno de los paisanos que lean esto y los extranjeros que hayan tenido contacto con Venezolanos. Puede ser que alguna de esas respuestas se hallen contaminadas por un comportamiento que no dice -en realidad- quienes somos. Y lo digo por la coyuntura actual que rodea el acontecer nacional.
Créanme cuando les digo que somos una partida de suertudos a quienes les tocó una tierra bella, sin par, que tiene todo lo bueno que un ser humano querría tener. Les debemos a las futuras generaciones el arraigo que no supieron brindar las pasadas por falta de esa identidad que andamos buscando todavía. Y me atrevo a decir que la estamos buscando, porque no hemos sido capaces de encontrar el acuerdo de país que ya otras sociedades han conseguido.
Amo a Venezuela con toda mi alma; me aterroriza la idea de dejar la tierra que me cubrirá después. Hay que reconstruir sin esperar nada a cambio. Solo nosotros lo podemos hacer y fuimos bendecidos para ello.
Y seremos una patria para todos de nuevo... ¡No lo duden..!