Me enteré de que era tarde,
muy tarde para verte de nuevo,
para buscar eso de ti que siempre me gustaba
o me gusta...
Para decirte las cosas que nunca te dije,
pero, pero... me enteré de que era tarde.
Me enteré de que era tarde,
cuando te vi pasar y
traté como pude, con un gran peso
agarrar tu mano,
quería sostenerla y acariciarla,
pero... ya era tarde, muy tarde.
Y a pesar de que acaricié tu cabello
era tarde, para sostenerlo más tiempo,
Me enteré de que era tarde,
aunque era de mañana y el sol
alumbrara todo el cielo.
fuente de imagen: amarseunomismo.com