Con la llegada del internet se abrió un nuevo panorama para las transacciones financieras, la llamada “globalización” permitió expandir el dinero más allá de una cuenta bancaria local. Empezamos a ser testigos de la danza de billetes entre routers, monitores y conexiones.
Las grandes empresas compitiendo contra grupos emergentes, se inició la batalla por quedarse con un trozo del pastel que representaba ser una solución para que los usuarios utilizarán la red como banco virtual.
Recuerdo que en mi primeros pasos por la web pude ver como paypal y su llamativo logo aparecía en muchas páginas de comercio electrónico, no entendía bien su funcionamiento pero era recurrente ver como poco a poco se apoderó del liderazgo de las finanzas electrónicas.
Mi primera experiencia fue con una aplicación ya desechada denominada Google Checkout que de forma rápida y con los datos de mi tarjeta me permitió compras en muchas tiendas en USA de cadenas locales, era una versión de pago muy rápida y con bastante impacto. Luego pude verificar mi cuenta paypal y hacer muchas operaciones con ellos y con su aliado comercial Ebay.
En cuestión de años ya existían más de 100 monederos virtuales, algunos se mantienen, algunos fueron sitios fraudulentos y otros desaparecieron al no cumplir con regulaciones en ciertos países.
Al trabajar y cobrar por internet mis primeras asignaciones conocí a Moneybooker que actualmente se llama Skrill, posteriormente a Neteller hasta el famoso Payoneer.
Para trabajar por internet desde Venezuela es vital contar con estas herramientas, su buen uso nos permitirá cobrar ganancias y movilizar nuestros ingresos.
No es fácil generar ganancias, pero siempre pienso, Internet es como un banco de proyectos, en donde la mejor idea siempre gana. La red esta llena de dinero, es cuestión de poder atraparlo.