....(para Claudio Nazoa)....
Yo me acerqué a este país sin idas y venidas y el té que me ofrecieron tenía semillas de albahacas y un cercano aroma a patio de mi casa.
Tenía en el fondo del corazón de sus mujeres ese sabor a toronjil despertando la noche.
Canela, canela salía de sus labios y cada son, cada bolero iba a dar al mar contra el malecón y regresaba con peces.
No me eligieron para que ese día y otros días fuese feliz.
Mucho menos celebrara otro naufrágio.
Yo soy de aquí me dije, y el
mar es el mismo y sí el mio tiene sombras al alba
navegarè a otro mar invisible como un barco fantasma
que tenga molinos de sonidos.
Pero nunca voy a voltear los cañones, alzar otra bandera, ponerme baberos;
cuando mi boca tiene finas alas, aún teniendo capitanes piratas sujetando un mascarón de proa.
Yo soy noche larga y me detengo con mi acento latino.