Malvado Cheetah, de ahora en adelante seré más listo que tú. Espero conseguirlo, porque sino me echaré el mundo encima y será muy difícil torcerle la mano al destino. ¿Quieres apostar, guepardo del demonio? ¿Me creías bobalicón, felino? Veremos quién gana este gallito.
Amigo Tiro Loco, lo concreto es que quería publicar esto el domingo, pero aquel día fue Pentecostés, día que fue de oración en mi hogar. Por otra parte, mi melliza estaba participando en el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Arica (como familia tuvimos que asistirla), también conocido como De Colores. Esos dos motivos truncaron mi intención de publicar ese día sobre el uso de la coma.
Reconozco que utilizar la coma es lo que más me cuesta, aunque a veces es optativa o recomendable. Busca en internet sobre el uso de la coma en oraciones largas, ¿te parece?
El español es mucho menos sintáctico que el inglés ya que admite, en ocasiones, más de una forma de escribir una oración. Pero toma en cuenta que al cambiar las palabras de una oración, a veces tienes que emplear comas. A ver: Dios es lento a la cólera; Lento a la cólera es Dios; Lento es Dios a la cólera; A la cólera, lento es Dios; Dios, lento a la cólera; Dios, a la cólera, lento.
Al final de esta lectura (siete oraciones que expresan ideas similares) leerás algo que me encanta de nuestro idioma materno.
Estoy resuelto variar mi plan de trabajo, toda vez que estoy perdiendo la carrera contra mi principal oponente: Ricardo.
Como estoy perdiendo la carrera contra mi principal oponente, Ricardo, estoy decidido a modificar mi plan de trabajo.
Por Ricardo, mi principal oponente en la carrera de inteligencia, voy a modificar mi plan de trabajo.
Mi plan de trabajo es ineficiente: variaré mi esquema de trabajo, de otra manera perderé la carrera.
Ricardo es mi principal oponente; si no varío mi estrategia, no tengo ninguna posibilidad de triunfo.
Ricardo, el principal de mis oponentes, me ganará la carrera de inteligencia si no modificó mi estrategia.
La carrera de inteligencia me apremia: Ricardo me la está ganando. Tendré que modificar mi estrategia.
El inglés no admite escribir oraciones de diversas maneras como el español, por eso me fascina.
Pero ¿principal oponente y oponente principal es lo mismo? No en realidad. Si bien el español admite las dos formas, es más adecuado decir oponente principal, pues en nuestro idioma, por regla general, primero se debe escribir el sustantivo y después el adjetivo. Para más información: https://espanol.lingolia.com/es/gramatica/adjetivos/posicion
En esta publicación te adjunto el siguiente video, para que lo veas, si es de tu interés.
Lo que voy a referirme en lo sucesivo tiene que ver con las aposiciones; lo demás, estúdialo tú mismo, llanero, sea observando el video o buscando información adicional en internet.
No obstante, para que ese perverso guepardo no me gane el quién vive, escribiré muy poco en torno a las aposiciones.
Bueno, ¿estás listo, amigo petrolero?
Tipos de aposición
Existen diferente tipos de aposición: la aposición explicativa y la aposición específica.
La aposición explicativa es un complemento del nombre, aportando información aclaratoria. Por ejemplo: «El empleado, quien otra vez llegó tarde, participó de la huelga programada».
La aposición específica, generalmente, no se encuentra entre comas, pero aporta un dato específico adicional. Por ejemplo: «El río Mapocho tiene un gran caudal de agua este año». El nombre del río funciona como aposición específica.
Si quieres saber más y ver más ejemplos, entonces observa el siguiente enlace: https://www.ejemplos.co/50-ejemplos-de-oraciones-con-aposicion/