Esta vez voy a saludar a mi muy buena amiga María Sacramento, es decir, @Sacra97. Pero también extiendo este saludo a Maribel Rondón González (@MarybellRG), en su calidad de hada madrina de este ariqueño soñador.
ESTEREOTIPOS SOCIALES
Todos los Mamani de Arica son narcotraficantes
En la época en que era frecuente el Yahoo Messenger ingresé a un chat. Estaban conversando dos chilenos. Yo me presenté con mi nombre y apellido, les dije de dónde era y les comuniqué que estaba en el chat por curiosidad. Uno de los hombres le dijo al otro más o menos lo siguiente: «¡Los Mamani son todos traficantes y en Arica están presos por eso!».
Me discriminaron por mi apellido. Yo los saludé en forma cordial, pero eso no le importó a uno de esos hombres.
Todos los chilenos son hábiles delincuentes
En Europa es tendencia creer que los chilenos somos los reyes de la delincuencia, o sea, que arrebatamos objetos de valor a los desprevenidos que transitan por las calles.
Por otra parte, cuando los chilenos viajan al Viejo Continente los europeos toman sus resguardos cuando hacen amistad con ellos, pues le pueden sustraer sus pertenencias. Tal vez sea una exageración lo que estoy diciendo, pero los chilenos –ni en Europa ni en Estados Unidos– tienen buena reputación.
Puse en el tapete esas dos situaciones, pero hay muchas más relativas a los ariqueños y a los chilenos. La gente tiene la tendencia de generalizar, echándolos a todos en un mismo saco. No todos los Mamani de Arica son traficantes ni todos los chilenos son delincuentes. Yo soy Mamani, pero soy íntegro; soy chileno, pero no un pelafustán.