Desde siempre adoré a los animales, mi papá es veterinario y por ende siempre estuve en contacto con ellos desde que tengo memoria. ❤
En casa mi papá siempre traía aves, perros, gatos, reptiles o roedores con problemas de salud y él siempre contaba conmigo para atenderlos y cuidarlos.
De hecho, muchas veces se me pasó por la mente estudiar esa hermosa profesión que ejerce mi papá, pero desafortunadamente, terminé tomando otro camino.
Hoy en día mi adoración es Charlie, el poodle más adorable, inteligente y dulce que he podido tener de mascota.
La primera vez que lo vimos fue muy especial… Mi familia y yo estábamos paseando por La Guairita (Caracas) (Una zona donde existen una serie de locales que venden animales, películas, artículos, entre otros…) y de repente vimos la carita de un hermoso cachorrito que se veía exhausto por el calor. De inmediato nos enamoramos de él y sin pensarlo mucho decidimos comprarlo.
Charlie es un perro único, todas las personas se derriten al verlo… Una de las cosas que adoro de él, es que todas las noches antes de irse a dormir, viene a mi habitación para que lo monte en la cama y se acueste en mi regazo boca arriba para que le rasque su pancita jajaja.
Siempre que llego a la casa me recibe con euforia y se va directo a mi cuarto a montarse en la cama para que le haga cariño.
Él es un perro muy juguetón, tiene muchos juguetes, pero el que más adora es una ranita de peluche que le dimos cuando era cachorro y que es intocable, jajaja.
Mi hermana hace tiempo hizo un curso de peluquería canina y siempre intenta mantener a mi perro todo pomposo.
El año pasado cuando me tocó viajar a Chile, por quién más lloré fue por él, ¡cómo me hacía falta! Es increíble como los seres humanos tenemos gran conexión con los animales, sobretodo con los perros.
Según leí hace poco, cuando un perro y un ser humano se miran a los ojos, generan una descarga oxitocina, la hormona encargada de fortalecer el vínculo afectivo entre madre e hijo.
Además, las personas que tienden a sufrir de estrés y ansiedad, pueden disminuir esos problemas gracias a los perros.
Una de las cosas que he experimentado, no solamente con Charlie, es que ellos sienten cuando una persona está deprimida o enferma y muestran como cierta empatía, es decir, se acercan, intentan llamar tu atención, es algo muy bonito.
Charlie ya tiene 8 añitos y a veces me estresa que el tiempo pase tan rápido… Me imagino que lo mismo les pasara a ustedes. Pero pienso que es importante seguir disfrutando de esta vida con él y seguir mimándolo.
Espero que les haya gustado mi post, quise dedicárselo a mi perro porque es sumamente especial para mí.
Todas las fotografías fueron tomadas por mí.
¿Y ustedes tienen mascota? ¿Cómo se llama y qué gracias hace? :D ❤
¡Charlie y yo les mandamos un abrazote! ❤ ❤ ❤