A tu pasión me aferro
Oh mi Dios rey del universo,
en esta fresca mañana por ti concedida
quiero elevar mi plegaria, Padre nuestro
y recibir de ti la bendición divina.
Oro, sí, por toda la humanidad;
oro porque tú mi Señor nos cuides,
nos liberes de tanta maldad
y nos permitas percibir de ti lo sublime.
Daré de mi todo mi empeño,
me esforzaré en rendirte homenaje
y aunque para algunos parezca un sueño,
no dejaré que mi plan se empañe.
Creo en ti, Jesucristo redentor.
Tengo fe y esperanza en tus designios;
por eso es que me aferro a tu pasión
y siempre te tendré como un amigo.
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