Cuando el amor de mi vida entra en crisis...
He pasado tantos momentos en sus brazos, tantos momentos enrollada en su cobija, tantas noches a su lado -acompañada por las dulces melodías de algunos boleros que repetíamos calladamente con nuestros ojitos cerrados-; he escuchado su risa y he visto de cerca su sufrimiento... pero sobre todo he sentido su amor, y yo, la he amado sin condiciones.
Desafortunadamente el amor de mi vida cayó de nuevo en crisis. Esta vez tenía sus medicinas y todo lo que necesitaba para mantenerse estable. Pero, no fue así. Simplemente volvió a colapsar. Perdió el control otra vez y se perdió a ella misma. Quizás su inestabilidad fue producto de la situación país, quizás fue culpa de algún miedo que nunca me confesó, quizás reprimió sus opiniones ante los demás o sencillamente era el momento de que enfermara de nuevo.
Esta vez el amor de mi vida -mi amada abuelita Hilda- colapso nuevamente. Tal vez no lo comprendan pero esta no es la primera ni la última vez que pasará. Es algo que no se puede evitar. Todo depende de ella. Ni siquiera nuestro amor o cuidados la protegen de eso.
Esa mujer tan importante para mí sufre de una enfermedad que la ha acompañado toda su vida y, por consiguiente, la ha tumbado muchas veces. Quisiera decirles que esto la ha hecho más fuerte pero sería mentirme a mi misma. La verdad es que cada vez la noto más frágil -los años no pasan en vano- su fortaleza va menguando y actualmente se ve indefensa, delicada y vulnerable, casi parece una muñeca de cristal.
Para que entiendan de que les hablo simplemente les diré que mi bellísima abuela es Bipolar. Nunca ha sido fácil lidiar con eso. Mi mamá y mis tíos vivieron desde niños la terrible enfermedad de mi abuela y ahora -ya siendo hombres y mujeres- no sienten que la situación sea más sencilla.
En este momento mi abuelita está en la fase en la cual se retrae, está llena de ira y se vuelve un poco agresiva. Sin embargo, conmigo que soy su nieta mayor "su Koala" como ella suele decirme -porque no puedo estar sin demostrarle mi afecto- se contiene y dentro de su descontrol me trata con ternura. Sabe que me duele verla así y trata de hacer lo mejor que puede.
Hay muchas personas que tontamente usan el termino "Bipolar" como si fuese un juego. No los juzgo. Realmente no tienen idea de lo que dicen. Pero les puedo asegurar que tampoco estoy de acuerdo ni me hace feliz.
¡Oye, esa chama como que es bipolar!, ¡Ay, tú si eres bipolar!, ¡todo el mundo anda como bipolar hoy! Esas son frases usuales que escucho en mi día a día y ya he aprendido a lidiar con ellas, pero si las personas de verdad supieran lo difícil y duro que es "ser bipolar" o tener un familiar que sufre de bipolaridad sería otra historia... ¿Porque saben algo? Estar triste no es fácil, sentirse débil no es fácil, pasar por una situación en la cual te sientes vulnerable tampoco es fácil. Ahora imaginen no tener ningún control sobre tu mente, tus emociones y tus acciones... Estar en medio de dos polos que te pueden hundir en cuestión de días.
En fin, sé que cada quien tiene sus propias cargas y problemas. Y estoy segura que no son nada fáciles tampoco... Así que solo les digo ¡ustedes pueden! No desfallezcan. Son personas fuertes y seguro resolverán su situación.
Por el momento solo quiero y deseo -con el corazón- que el amor de mi vida se estabilice otra vez y encuentre nuevamente su centro. Hoy solo quiero que me regale su sonrisa y me diga ¡mi niña no estés triste! Todo va a estar bien.
Porque hoy -más que nunca- de verdad extraño al amor de mi vida.