Despierto muy temprano y lo primero que hago es preparar un buen café. Es algo tan fascinante, que tiene una magia especial y hace que lo que se de mí, se me olvide. Borro los malos momentos, las cosas malas que están pasando en el mundo y me pongo a imaginar por un instante, mi vida perfecta.
Es el olor del café, el que hace que quiera vivir buenos momentos y aprender de los malos; porque si siempre vamos a tener malos momentos, habrá que enfrentarlos. El café tiene una magia especial en nosotros; hasta dicen que es afrodisíaco, que te despierta si tienes sueño, que te da energía si te sientes agotada, y yo creo que hasta nos hace sentir sexy.
“El café es negro como el demonio, caliente como el infierno, puro como un ángel y dulce como el amor".
Charles Maurice de Talleyrand-Perigord.
Entonces, si te sientes triste te recomiendo tomar una taza de café, en la mañana apenas te levantes; uno bueno, fuerte o suave, como lo prefieras. No te prometo que te quitará la tristeza, pero te aseguro que con su olor y sabor te pondrás a pensar en cosas bonitas por unos momentos, capaz y hace que tengas una sonrisa, que recuerdes algún amor o simplemente a tu familia; porque sí, el buen café, hecho con amor y pasión, tiene mucha magia.
“De hecho, esta parece ser una necesidad básica del corazón humano en casi toda crisis importante: una buena taza de café caliente.”
Rey Alejandro
La magia del café está en ese momento cuando tienes tu taza de uno recién hecho que su olor te hipnotiza y probar un sorbo te pone feliz.
Ven, te invito a tomarnos una taza de café, para sentir su magia y pasar momentos de felicidad juntos.