"Ahora nos terminamos de joder"
La magia de la radio y la extraordinaria ejecución del reportero me hizo viajar hasta ese pedazo de asfalto caliente y bullicioso. Él pregunto: Señora, ¿Qué opina usted del aumento de salario y del bono alimentario decretado por el presidente Nicolás Maduro? Ella, suspiró y sentenció: “Ahora nos terminamos de joder”. Años de experiencia y sufrimientos recogidos en una frase sepulcral.
Él siguió indagando y preguntando a otros adultos mayores, pero ya nadie podía argumentar mejor las consecuencias de los aumentos salariales en Venezuela.
Otro señor, de unos setenta años, alcanzó a decir: “Ayer una mantequilla costaba como 65.000 y hoy la vi en 95.000, así no se puede vivir”. En definitiva, la consulta expresó un descontento generalizado por un aumento de salario de 58%. Incomprensible en un país medianamente normal.
El drama | “Siento ganas de suicidarme”
Mientras el señor hablaba, la sangre se me heló y el corazón se me aceleró. La entrevistada y yo nos mirábamos –indefensos- ante esa metralleta de confesiones. Pero seguíamos atentos, escuchando.
Este hombre, que cruzaba medio país a través del cable telefónico, terminó diciendo: “Hermano, yo siento permanentes deseos de suicidarme. No aguanto la presión, ya estoy viejo, quería descansar y ahora estoy trabajando más que cuando tenía 15, 20, 25 o 30 años; demasiado esfuerzo y saber que no tengo esperanza, que cada día, aunque gano un poquito más de dinero, vivo peor. Todos los días ando con una angustia tremenda, que lo poquito que como no me cae bien. Necesitamos ayuda”.
Sinceramente, ante tamaña confesión, no alcancé a decir nada relevante más allá de pedirle que alejara esos pensamientos de atentar contra su vida. Su testimonio me dejó desarmado. La socióloga Maryclen Stelin, -quien era la invitada del programa #AFondo, que se transmite por #RadioFeyAlegria- habló de la desesperanza colectiva y de la hiper-anomia que nos azota. Finalmente, reflexionó y se preguntó ¿Cómo recoger esto?, lo económico se resuelve, pero esto ¿Cómo lo resolvemos?
Yo, terminé de leer algunos mensajes y despedí.
El reto | ¿Cómo?
Hoy, Venezuela nos presenta el gran reto de recoger los pedazos de una sociedad desfragmentada. Tenemos –los que aún seguimos- la obligación histórica de esperanzarnos y pegar cada trozo con el pegamento de solidaridad.
Pd: Entregarnos a la desidia y a la manipulación política no es una opción.