Puede ser diferente
Caracas - marzo 2017
El gran reto del día fue discernir y argumentar los tres grandes temas a resolver en los próximos diez años. Una tarea poco factible de controlar, pero un camino altamente posible de construir si lo soñamos y trabajamos juntos.
Dicen que las frustraciones vienen con la inmediatez -buscar resultados para ayer-, por eso es necesario reflexionar con paciencia y sin apuros; resulta imperativo buscar los aliados y organizar cada paso para tejer los puentes que sean necesarios.
Por ahora les digo que pensamos en el cuidado de "la casa común" y la migración forzada. Son temas que nos van a ocupar en el futuro inmediato. Ojalá que estemos equivocados, pero los indicadores anuncian más extractivismo -destrucción de los suelos, las aguas, los pueblos indígenas y comunidades rurales-, también hay una fuerte tendencia a mayor violación de Derechos Humanos, carestía y violencia. Un gran caldo de cultivo para aupar la estampida de venezolanos.
Seguramente no tenemos una varita mágica para resolver estos asuntos, pero si nos podemos ocupar en investigar, comprender y diseñar algunas alternativas para superar las crisis que se profundizan. Ojalá, también logremos sumar voluntades que quieran un mundo más humano, menos desigual y con justicia socio-ambiental.
Seguimos pensando en un tercer tema. Aun no está claro y no podemos precipitarnos.