…"Nunca nos rendiremos, porque sin victoria no hay supervivencia"
Desde muy temprano en la mañana intenté asistir a un cine foro sobre la película #Lashorasmsoscuras de Joe Wright y escrita por Anthony McCarten, pero no fue posible. A pesar de madrugar y llegar “estrasnochao” al Trasnocho, en Las Mercedes, ya no había entradas disponibles. La propuesta era interesante porque se prestaba para una discusión con hombres de la política venezolana como Ramón Guillermo Aveledo, –con quien poco coincido en métodos y formas de ver el país- pero que no deja de ser una figura respetable e interesante.
A pesar de la desilusión por no conseguir boletos, mi esposa y yo decidimos comprar para la función de las cinco de la tarde –sin foro-, pero con el propósito de descubrir el porqué de todos los elogios a este film británico.
Foto: [Fuente](https://www.clarin.com/espectaculos/cine/oscar-2018-critica-horas-oscuras-lider-carismatico-busca_0_H1kClZMvM.html)
…Ahora no es el final. Ni siquiera es el comienzo del final. Pero es, quizás, el final del principio"
Justamente a las cinco de la tarde –hora inglesa- estábamos sentados en las butacas del cine y pasadas las cinco y quince –hora venezolana- comenzó una clase de historia universal como pocas.
No pretendo contarles la película, faltaba más. Pero sí voy con algunas sensaciones. –Póngase usted en contexto con estos datos- 1940, la #Alemania #Nazi iba arrasando con todo a su paso y amenazaba seriamente con destruir “El Imperio Británico”. #Belgica, #Polonia, #Holanda y #Austria habían claudicado. #Francia estaba en la mira y la pequeña isla de Inglaterra comienza sentirse amenazada por las fuerzas de ocupación. El parlamento Británico pide la destitución del Primer Ministro y ¡Pum! Nombran a un viejo borracho, fracasado y poco racional.
#WinstonChurchill | Lo interpreta #GaryOldman
[Fuente](http://www.alertadigital.com/2016/09/29/churchill-y-la-democracia/)
Las horas más oscuras me hizo preguntarme en todo momento si nuestro país está a ese nivel. Me cuestionaba si realmente Venezuela hoy sufre de “fuerzas de ocupación” que destruyen la institucionalidad, los valores, la racionalidad y a los venezolanos –sobre todo-. Pasaban los minutos de rodaje y pensé en los enfermos que deambulan por las calles mendigando medicinas, en los viejos muriendo de mengua y en los niños rasguñando las bolsas de basura en frente de mi oficina.
…“No es tiempo para la comodidad y facilidad. Es tiempo para atreverse y resistir”.
En el film, ese “viejo loco” hablaba ante el parlamento de no dejar de pelear ante los bombardeos. Dijo que no tenía más plan que el de defender al país por aire, mar y tierra. Que los ciudadanos debían luchar y resistir desde sus trabajos, sus casas, calles y escuelas. En fin, pensaba en el significado que hoy puede tener la resistencia criolla, en lo que puede representar para cada ciudadano de este –nuestro- país en crisis-. ¿Cómo sería resistir hoy ante la desesperanza y el “arrase” electoral? Por ejemplo.
“No tengo más que ofrecer que sangre, esfuerzo, sudor y lágrimas.” Dijo el hombre que encarnaba a Churchill. ¿Qué tenemos nosotros para ofrecer en estos días?
Contexto: Todo esto lo decía cuando los hombres de su partido pensaban en una mesa de diálogo con Hitler. Él pensaba en aguantar mientras su gabinete de guerra planificaba el cómo rendirse, ante un escenario de escasas alternativas. Los militares y el canciller redactaban un posible acuerdo que negociarían a través de los italianos.
A pesar de las presiones y de no encontrar respaldos. Insistía. Cuenta la historiografía que llegó a decir algo como esto: “Puede que tenga que luchar cuando no haya esperanza de victoria, porque es mejor perecer que vivir como esclavos.”
Foto: [Fuente](https://www.clarin.com/espectaculos/cine/horas-oscuras-candidata-ganar-premio-oscar-mejor-pelicula_0_SJXcoOoLM.html)
A todas estas yo estaba sentado en una sala oscura y con cientos de adultos mayores atrapados por el recuerdo y nostalgia. Al menos eso sentí. También presumo que ese público es el reflejo de un país huérfano de hijos.
Fueron dos horas de interpelación política, fueron miradas al espejo de la historia y al reflejo de un país amenazado y bombardeado por radicales -como justamente nos está pasando a nosotros-
“Una nación que olvida su pasado no tiene futuro”
Una certeza que me dejó el sábado es precisamente esta, la de no enterrar el pasado. Pero, no sé si estas sensaciones irán desapareciendo conforme apriete la tragedia, no tengo idea si de verdad Churchill dijo todas estas cosas que aquí estoy citando.
Tampoco estoy seguro de ser uno de esos que se quedó hasta el final. Solamente quería dejar por escrito que la película me hizo mirarme en el espejo ajeno, que las horas más oscuras se pueden transitar con esperanza y con la gallardía de los que ya no tenemos nada que perder.
Véanla. El actor, los guionistas, los músicos, los productores y los editores de verdad se esforzaron por hacer una buena representación de esa versión del cuento inglés y su proeza de salir vivos del holocausto.
Texto: Héctor Escandell