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No es un secreto que en Venezuela, las ambiciones políticas han destruido las instituciones a conveniencia.
Desde hace 20 años la política ha filtrado todos los espacios en el país. No escapó la música de esa realidad. Asimismo, su influencia no ha sido nada positiva, porque, más del 80 % de las orquestas del país son financiadas por el gobierno, sin derecho a poder autofinanciarse.
La única universidad de artes que existe en Venezuela depende del gobierno.
Lamentablemente, tal dependencia ha permeado la integridad moral de los músicos venezolanos. Donde la censura es el padrenuestro de cada día. La limitante de opinión, se hace presente para no perjudicar la institucionalidad de las agrupaciones.
Existen casos donde los músicos han sido despedidos, rechazados y vetados por pensar diferente a la corriente política dominante actualmente.
El éxodo masivo en los últimos 5 años, ha ido en aumento. Obviamente, el esfuerzo por tantos años de dedicación y estudios no se ven recompensados con buenos salarios. Por lo tanto, los músicos buscan nuevas fronteras, donde los países que están recibiendo músicos, establecen programas especializados para venezolanos por su alto rendimiento.
Actualmente existe una orquesta de larga trayectoria que pasa por un cierre técnico debido a la política y mala gestión. Se presume que el letargo o cierre, se produce luego de no renovarle el contrato de varios músicos, por adversar al “gobierno” actual. El último caso se produjo con la clarinetista Karen Palacios…
Luego de esta denuncia pública hecha por la clarinetista Karen Palacios, advierten el cierre técnico de la Orquesta Filarmónica Nacional de Venezuela... Fuente
No dejemos que la oscuridad venza. Que sea la música esa luz que guíe nuestros pasos hacia la libertad.