Aunque por la hora es un poco tarde me gustaría compartir con ustedes en esta ocasión un pasaje bíblico muy significativo en este día en específico, donde nuestro señor Jesus nos enseña a ser como niños, a no olvidar esa inocencia que los caracteriza y que uno con el crecimiento reemplaza por una viveza y malicia que a veces en busca de nuestro propio bien perjudicamos a los demás. A veces es bueno reflexionar al respecto
Mateo 18: 1 - 6
1 En aquel tiempo se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos,
3 y dijo: De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.
5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiese en lo profundo del mar.
Dios los bendiga a ustedes y a los pequeños de la casa.