Ahí estaba yo sola en casa en medio de una tormenta de aquellas, esas que los truenos parace que van a rasgar el cielo dejando ver el universo y esos rayos que inundan la oscuridad de una rápida y efímera luz que no dura más de un parpadeo de ojos, pues bien ahí estaba cubierta con una manta porque hacía frío y contaba entre trueno y trueno para ver que tan cerca estaba esa tormenta, una creencia antigua si bien no se si es real o no pero ahí estaba contando y no llegaba a más de cinco así que supuse estaba muy cerca.
Sentí ruidos en la ventana y me asome temerosa y era el viento, luego sentí ruidos en la cocina y dije - vaya si estoy sola, quien podrá ser- y ahí me arme de valor y fui a mirar, no había nadie y estaba todo en el mismo orden que había dejado, volví a mi lugar a cubrirme con la manta fiel amiga para apasiguar el frío y se corto la luz (eso no me gusto para nada) vi mi celular y la batería marcaba 50% así que pensé ojala regrese antes que se apague y encendi un par de velas, la verdad se veía un ambiente bastante romántico y algo lúgubre pero bueno seguí acomodada y puse música del celular para sentir compañía, de repente otro ruido me asusto venía de mi habitación, tome la vela y fui a ver, miré por todos lados y no vi nada, me di la vuelta para salir eh ir al sillón con mi mantita y algo toco mi hombro y me susurro al oído - no tengas miedo yo igual le temo a las tormentas- voltee a ver rápido y no había nada así que quede paralizada me moví muy lento hasta llegar al sillón y ahí me quede inmóvil, no se quien fue, no se que era pero odio las tormentas.