El protagonista de aquel recuerdo era un tema de Ruben Blades, que me gustaba mucho de pequeño, Plástico… me acuerdo tanto cuando iba junto a mi papá en su carro, viajábamos para Neiva regularmente y nos íbamos escuchando unos CD`s en ese entonces, que tenia los éxitos de la Fania All Stars, que buena música, años 70, la gente hacia lo que hacia por amor, por pasión; el éxito y el dinero llegaba por añadidura, pero estos personajes sabían vivir, hacían lo que hacían por que les gustaba hacerlo, luego llegaba la fama y los destruía, los 70, época final de los Beatles, en algún sentido, se pensaba que la humanidad iba por buen camino, me hubiera gustado vivir en esa época, el ser humano tuvo un adelanto grandísimo en humanidad, en expresión, en libertades, todo eso fue reprimido en los 80, pero igual quedaron cosas muy buenas como el tema que viene a mi memoria, que buen solo de trombón a cargo de Willie Colón, que buena letra, y esa es la que viene a marcarme el pensamiento.
Ruben Blades, en los 70 ya hablaba de unos pocos; muy pocos personajes que ya vivían en la sociedad, los plásticos, el tema solo habla de ellos, como seres extraños que van en contravía de la libertad, que piensan en el que dirán, pero lo que mas me parece interesante es que era raro encontrarlos, Ruben Blades nos hace referencia de “esos que veo por ahí”, cuando la letra del disco llega a la ciudad de plástico, nos dice que es una ciudad que no quieres ver… me puse a pensar en el hecho que le habíamos faltado a la letra de aquel tema, sinceramente, esto es un común, las ciudades de plástico en el siglo 21 existen, nos vendimos, nuestro dios es el dinero, la gente se vende por un celular, por un carro, ya no vales por lo que eres sino por lo que tienes, somos una escoria recalcitrante creciendo a pasos agigantados, cada vez damos mas asco, esta sociedad se está yendo al caño, lo sabemos pero no hacemos nada ya que estamos es haciendo lo posible por jalar de la cobija de la desigualdad, esa cobija que todo el mundo trata de tener, llamada “estabilidad financiera” haciendo lo que sea.
Las mujeres vendidas al mejor postor esperando a alguien que las saque en algún momento de su pobreza y sufrimiento; hombres que vendemos nuestras ideas y nos disfrazamos para parecer interesantes, endeudándonos para vivir del que dirán, sabiendo que estamos entregando todo nuestro tiempo y nuestra vida a este sistema, ya no hay gente como una parte de la canción que decía “gente de carne y hueso que no se vendió, orgullosa de su herencia y de ser latino” porque entre mas gringos nos veamos, mejor, no me junto con el negro, el indio, porque no son gente, si pasa una tragedia en un país primermundiasta, pedimos justicia, tolerancia, pero no sabemos porque, no analizamos que defendemos, pero si es un país tercermundista como el nuestro, donde todos los días lo vemos, no hay petición de justicia, no se ve la defensa del mas vulnerable, compramos una cultura decadente que solo fabrica consumo, gordura, locura y decadencia, defendemos lo que nos dicen los medios que defendamos, no pensamos, Dios, no pensamos, nos preocupamos por banalidades, como la vida de un famoso que nada sabe de nosotros, queriendo algún día ser ellos.
Hay esperanza? no se, ya la he perdido, veo en todos los ojos del mundo falta de alma; siendo un animal totalmente social, debemos apegarnos a esa cultura, vamos al suicidio, pero no pasa absolutamente nada, no reversamos ese comportamiento…
Nos hemos convertido, no solo en la ciudad de plástico, sino el mundo de plástico, el que no es así, porque a travez de la historia han habido muchos que nos han dicho, !!hey, despierta, que estas haciendo¡¡ los hemos eliminado nosotros mismos, los hemos matado por miedo…
Cambió el semáforo a verde y me di cuenta que este pensamiento nada había impactado en la sociedad, todo seguía igual, total, yo era otro vendido, otro plástico al cual odiaba mas que a los demás…