La notificación trae un nombre agradable para mi, es un amigo y alcanzo a leer.
– Hey negro, donde anda.
– Abro la aplicación y contesto - En mi casa, medio triste y vos que como andas?
– Bien, mira que estamos tomándonos unos tragos, no pensés que perdimos, hemos recortado mucho camino, ¿por qué no vienes y te tomas unos con nosotros?
– La pienso por un rato, hay gente desagradable que no quiero ver en este momento y se que están allá – Bueno dale ya te llego.
En serio que no quiero ir, no quiero tener que poner cara hipócrita, no es lo mío, ademas con tragos encima, no se sabe como nos podamos comportar, vivo la vida indecisa de Iván.
Abro de nuevo la aplicación, ojeo el ultimo mensaje de mi amigo, se ve muy cordial, pueda que no sea malo ir después de todo, la noche sigue oliendo a canela, son las 08:12 PM y he decidido hacer presencia, pienso solo llegar, saludar he irme, para que el mensaje de mi amigo no se pierda en el tiempo, para no ser grosero, prendo mi motocicleta y me encamino, todavía tengo una ligera molestia, una indecisión, pero es tarde ya, he llegado y preciso la persona que no quiero ver, tiene un micrófono y dice “la familia está completa”, asombrado me bajo de la moto y todos llegan a saludarme, fue bueno después de todo venir, veo muchas caras familiares que hace mucho no veía, todos felices y totalmente estupidizados en el alcohol, hablo con varios mientras voy buscando donde sentarme, me traen una cerveza un poco débil para mi gusto pero todo lo compensa un shot de ron que me empujan a la mayor brevedad, el trago quema mi cogote y vivo la vida fiestera de Iván.
En esas, miro a mi alrededor, voy y saludo a mi ex enemigo, hago las pases con el, nos disculpamos mutuamente, aunque las disculpas no sean muy sinceras, las aceptamos, estamos en un momento de euforia, donde aceptas todo tipo de situaciones, contratos, problemas; pienso en lo bien que me siento en ese lugar, cuando me interrumpe una dama, muy descomplicada, blusa desajustada color blanco, jeans rojizos, más bien color ladrillo, convers rojos, hermosos labios, de esos que me gustan a mi, comisuras apuntando al cielo, su cara hace un conjunto de fina coquetería, su cabello es largo, poco ondulado, nariz chata, pequeña, toda la mujer es un conjunto de sensualidad desbordada, hay tres hombres detrás de ella, totalmente ignorados, analizo la situación, pero ella me interrumpe con un seco “hola”.
– Contesto – Hola tu, como estas?
– Noto que está algo ebria, pero no opaca su belleza – ¿Tu quien eres? - Me responde.
– Soy un colaborador más de esta causa, pero en algún momento me aparté, pero aquí estoy para ti.
En ese momento suena su teléfono, alcanzo a ver un Andres y un corazón al final, deduzco inmediatamente que es el novio, ella sale corriendo del bullicio para contestar, detrás van solo 2 de los tres que la seguían detrás, el otro se queda para contarme emocionado.
– Parce, no se pero esta mujer se me lanzó ahora a darme un beso, una cosa rara, yo le hice el quite porque tengo mi novia, vos sabés negro.
– Yo le contesto – Pero estas detrás de ella como perro detrás de perra en calor, ¿que pasa? ¿Donde está la dignidad?
– No nada negro sino que es como interesante la pelada, ¿no?
– Pues en eso tienes razón mi querido amigo. Algo bonito tiene, quiero saber que es.
En ese momento noto una escena totalmente lastimera, uno de los lacayos que iba detrás de esas bellas nalgas, está tratando de robarle un beso a la señorita, ella solo lo aparta y voltea la cara con total desdén, pero al verla veo que no está incomoda, más bien tiene una cara de satisfacción. Me doy cuenta en ese preciso momento, que es una mujer enteramente hecha para volver locos a los hombres, todo su ser coincide y deja ver la suficiente sensualidad para convertir un hombre libre e independiente en un total esclavo, en una trampa de roedor, te dan a probar un poco de belleza, su placer; la cantidad depende de la debilidad de la mente del hombre, miradas picaras y coquetas y hasta un casi beso, para los más idiotas, uno que otro beso, para los de mente poco centrada y una noche de pasión desenfrenada para las mentes más fuertes, al final uno es como un ratón halando un queso y saciando su placer, hasta que halas tan fuerte que ella se aburre y cierra la trampa, dejándote adentro rogando por un poco más de queso, por un poco más de ella. Por su puesto yo iba por lo ultimo, ademas de destruir esa trampa, me sentía de mente totalmente centrada, aceptaba las implicaciones del tal proeza, podía quedar encerrado pidiendo más, pero era una mujer deliciosa, hermosa, no me importaba el resto, soy la vida arriesgada de Iván.