Cryptomonedas
Desde hace años, el bitcoin ha generado mucho interés como oportunidad de inversión, y con su subida reciente de valor ese interés se ha reactivado. Normalmente a ese interés le ha acompañado un mito: minando bitcoins podemos conseguir mucho dinero sin esfuerzo. Minar bitcoins, para los profanos, es destinar potencia de procesamiento de un ordenador para realizar cálculos que verifiquen las transacciones de la criptomoneda. A cambio, recibimos una compensación económica en esa misma criptomoneda, canjeable por otras divisas como euros o dólares.
Este mito tiene una nueva variante: "minar bitcoins ya no es rentable, pero con Ethereum queda una ventana de oportunidad". ¿Es así? ¿Sale rentable a día de hoy dedicarse a minar una de estas criptomonedas? Para minar podemos usar nuestro ordenador doméstico, aunque la potencia que lograremos (y por tanto, la posibilidad de obtener un retorno) aumentará a medida que añadamos tarjetas gráficas potentes o directamente placas diseñadas para minar. Para calcular costes y rentabilidad de minado tenemos que tener en cuenta varios aspectos:
Precio de la electricidad.
Precio de los componentes que compremos para ello.
Duración de esos componentes antes de que se queden obsoletos.
Cantidad a la que podamos venderlos una vez se queden obsoletos.
Hash rate que podamos conseguir con esos componentes. Es decir, la potencia necesaria para el minado.
Y por supuesto, valor monetario de la criptomoneda en cuestión.
Minar bitcoins a nivel doméstico no es rentable ni viable desde hace años. A finales de la década pasada comenzó el minado a nivel particular, con ordenadores domésticos. Pronto, muchos empezaron a invertir en comprar más y mejores tarjetas gráficas hasta contar con varias placas y GPUs destinadas a esta actividad, subiendo con ello la dificultad del minado.
Esa dificultad viene dada por el hash rate: la cantidad de hash que podemos calcular por segundo. Un hash es un número obtenido a partir de otro número inicial realizando cálculos. El primero que consigue un hash que cumple unos requisitos se lleva la recompensa. Si el tiempo que tarda en encontrarse es inferior al establecido, la dificultad sube automáticamente. Y al revés, si lleva más tiempo del estipulado, la dificultad baja.
Como el minado consiste en la introducción de números aleatorios para realizar esos cálculos, a mayor número de cálculos por segundo, más probabilidad tendremos de acertar, y por lo tanto, de llevarnos la recompensa. Por eso los recursos cada vez mayores destinados a la minería hicieron que se disparara el hash rate.
Las 'mining pools' nos permiten obtener ciertos ingresos con ordenadores domésticos, pero son ridículamente bajos y ni siquiera cubren el gasto eléctrico
Dinos que piensas acerca de la minacion de cryptomonedas