Paladeo en el horizonte
el tibio aliento de unos labios…
Labios que tras un adiós
cuajo de granadas rojas
mi boca recién vestida.
Se tendió un hondo abismo
aquella mañana fría ,
manos extendidas intentando un salto,
Y asirme a tu brazo, colgarme a tu orilla.
Fuiste el oeste en los cardinales de mi geografía.
El horno perfecto para convertir
en hogaza de pan oloroso
una espiga de trigo sencilla…
…Eres el pretérito de un presente cierto.
El que no se olvida, el que aun respira.
Bajo la almohada dejo una corola
se quedó en vigilia resguardando el sueño
de la que un buen día se vistió la boca de rojas granadas…
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