Me sorprendió encontrar tantas generalizaciones y lugares comunes. No sé si es que hablas de 1930. No entiendo si hablas del feminismo en el mundo o entre quienes conoces en tu ciudad. No sé si la abuela divorciada entre en tu análisis, si la neurocirujana con cuatro hijos y un esposo que comparte tareas domésticas y profesión a quien entrevisté hace años es una ilusión, pero sí puedo decir que es tercera vez este año que me han discriminado -esta vez no personalmente- por tener pene. Porque no hay otra razón. Dos veces antes me dijeron que no podía enseñar Excel por ser hombre. Y ahora esto, una presunta realidad donde no sufrí -como otros amigos- no haberme casado -entonces- a los 30. Como si ninguna mujer jodedora o tío jodedor habló de "hacerle el favor" o "ser mamón macho" a hombres. Ni hablar de la sospecha de ser gay. Creo además que se está confundiendo la presión social con el patriarcado. Estudiar, trabajar y tener hijos ataca por igual al hombre hippie o científico, a la mujer deseosa de casarse sin lograrlo. Como micromachista -entendí que no puedo llamarme feminista por mera simpatía o esfuerzo- creo que la soltería no es una virtud y que el matrimonio no es el enemigo, como no es solución a la infidelidad quemar el colchón. Falta empatía para no creer que vivimos en la época de mis abuelos andinos. Al contrario, estamos lejos de eso. E incluso tenemos nuevos males: la emulación del machismo por mujeres, como me dijo una profesora feminista y pro-agricultura urbana de la UCV o la directora Lali Armengol: mujeres actuando como lo que le criticamos a los hombres. Supongo que habrá autoras que han ahondado en esto. La soltería femenina (no se aclara aquí si los hombres también podemos rechazarlo para no ser proveedores y opresores o si somos malos siempre) no amenaza al patriarcado, a mi parecer, lo hará quienes dejen de sexualizarlo todo viendo amenazas personales donde hay otros males sociales. Lo demás: luchar contra una nueva desigualdad que ahora me azota.
RE: La soltería de las mujeres amenaza al patriarcado