Hola a todos, espero que estén teniendo una buena semana; en esta ocasión quiero compartir con ustedes un escrito que habla de algo que estaba haciéndome ruido hace tiempo, aquí voy:
Regalos, ¿a quien no le gustan los obsequios? ya sea por un cumpleaños, un aniversario, un día especial o como recompensa por un logro que obtuvimos, cualquiera sea el caso lo cierto es que a todos, o a casi todos, nos gusta recibir un obsequio, y aunque muchos piensen que el dar regalos es un acto materialista que solo fomenta la recompensa mutua y banal yo voy mucho más allá; para mí el obsequiar es un acto de amor y cariño que solo busca hacer feliz al protagonista del obsequio que no tiene que ser necesariamente material aunque casi siempre lo es, y no está mal que sea así.
El obsequiar algo no es ni debe ser una obligación y mucho menos algo que se deba imponer, que un amigo o familiar este de cumpleaños no significa que debamos reconfortarle con un presente. Siempre he dicho que ese tipo de cosas deben hacerse cuando realmente el gesto sea genuino y nazca de nosotros, y cuando sucede de esa forma es cuando nace lo que me gusta llamar “la magia de regalar”, me refiero a ese momento en el que pensamos como podríamos hacer feliz a esa persona que tanto queremos, es ahí cuando ocurre “la magia de regalar”, ese instante que tomamos exclusivamente para pensar en cómo llenar de felicidad a la persona especial de nuestra vida es ese preciso instante cuando ocurre “la magia de regalar”.
Lo que quiero expresar es que lo verdaderamente importante de un obsequio no es el obsequio mismo, es más bien el tiempo y la dedicación que nos tomamos para meditar de qué forma podríamos reconfortar y demostrar cuan especial es alguien para nosotros, se trata del genuino gesto que nació en nosotros con el único objetivo de hacer feliz a una persona al menos por un momento y demostrándole que su amistad, su amor y su cariño son realmente importantes para nosotros, a todo esto me refiero cuando hablo de “la magia de regalar” porque para mí es realmente eso, magia.
Algunos dicen que los mejores regalos son los que buscan demostrar cuanto nos importa alguien sin utilizar algo material para reafirmarlo, en esencia lo que dicen es que los mejores regalos son aquellos intangibles, y aunque estoy de acuerdo con esa opinión no significa que esta sea infalible, no porque un obsequio sea material va perder su esencia ni mucho menos anula el hecho de que nació de un sentimiento genuino, como dije antes lo trascendental es el gesto en sí mismo y lo que queremos obtener con ello. No importa si un presente es material o no, si es tangible o todo lo contrario, tampoco importa el costo ni la marca ni mucho menos la opulencia, lo que siempre debemos tener en mente al momento de obsequiar algo es que puede hacer feliz y de qué forma a esas personas que tanto apreciamos. Si con un regalo lograron sacar una sonrisa, una lagrima o el mínimo gesto de felicidad de esa persona que tanto quieren siéntanse inmensamente feliz porque es ahí donde radica “la magia de regalar”, en la sonrisa, en la lagrima, en el abrazo, en el cariño.
Un saludo y las mejores vibras. ¡Gracias a quienes me leen!