Fobia por lo que somos... Una extraña contradicción.
El mundo homosexual suele ser en algunas ocasiones un mundo cruel, por supuesto no hablo de forma general, hablo más bien de hechos que yo no llamaría aislados pero que si van en un leve aumento, cosa que es de preocupar. Cuando digo que el entorno homosexual suele ser cruel algunas veces lo digo hablando con suficiente conocimiento pues he sido testigo de ciertos hechos que solo se pueden catalogar como patéticos y lamentables. Me parece contradictorio ir en contra de una persona solo por su sexualidad o lo que es más común en estos casos, por la forma de vestir, de hablar, de expresarse y otras cuantas características más, y digo que es para mí ilógico porque en estos casos en particular son homosexuales despotricando contra sus iguales, o contra otros miembros de la comunidad LGBTI, es básicamente homofobia por parte de homosexuales, creo que el termino correcto en este caso es LGBTIFOBIA.
Hablar de estos hechos no es algo que me encante pues los he encontrado muy desagradables y muchas veces me han hecho sentir vergüenza y también enojo; no entiendo cómo se puede retener tanto odio por personas que básicamente están en las mismas condiciones que uno, es para mí absurdo burlarse de un transexual por como viste, o de una persona bisexual por su “indecisión”, y estos son solo algunos casos, otros van mucho más allá, a terrenos que rayan en lo cruel y en lo aborrecible; en muchas ocasiones, por no decir que todas, la envidia junto con el rencor y la rivalidad son los catalizadores de todo este caldo nocivo, que no hace sino herir profundamente lo que somos como personas y lo que es peor, como comunidad, parece un chiste decir que es la misma comunidad LGBTI uno de sus peores enemigos pero esa es una cruda realidad pues existe un auto saboteo por parte de muchos de sus miembros que con sus mezquindades afectan a todo el conjunto.
En este caso parece una patética ironía que el lema del movimiento y de la comunidad LGBTI sea el orgullo, el orgullo por lo que somos, sin caretas ni maquillajes, sin disfrazar la realidad de cada uno. No se puede sentir uno orgulloso cuando ves que uno de los tuyos humilla a otro por lo que es o como es, no hay nada por lo que sentirse orgulloso en eso, pues si todos estamos buscando un mismo objetivo y nos une no solo un mismo sentimiento, sino también la búsqueda de algo más trascendental, que me garantiza a mi y a todos los demás que no se perderá ese objetivo si nos empecinamos en dañarnos unos a otros y no en lo opuesto, que es lo que realmente perseguimos, hablo por supuesto de la anhelada igualdad, el ansiado respeto…
No todo tiene porque ser gris, como ya he dicho antes existe un inmenso abanico de colores y oportunidades entre ese gris, afortunadamente todos estos hechos no son el pan de cada y si bien es cierto que aumenta su frecuencia también es cierto que aumenta la conciencia y la razón, pero sobre todo entre la comunidad empieza a crecer la fraternidad que nunca se ha debido perder, la historia siempre nos ha demostrado que ante las adversidades lo mejor es la unión y ese debe ser nuestro norte, nuestra mejor oportunidad de empezar a cambiar las cosas.