Aunque la manera más aceptada de hablar sea la manera directa, la manera indirecta tiene sus ventajas. Ser muy directo puede hacer que uno se gane algunos enemigos.
La gente juzga a las demás personas por lo que dicen y lo que hacen. Si una verdad puede ser dolorosa o fuerte para alguien que es muy sensible lo recomendable es decir las cosas con suavidad.
Todos somos distintos
No todos somos sensibles, hay algunos más fuertes que otros, no necesariamente sólo las mujeres son sensibles, los hombres también tenemos sensibilidad ¿y quién dijo que los hombres no lloran?.
Ser directo o no, depende de cada persona.
Distintos modos de ver las cosas
Entre las diferentes opiniones y distintas maneras de ver cada aspecto de la vida, la comunicación indirecta pretende: no llevar completamente la contraria a una opinión y no ser muy comprometedora.
La comunicación indirecta puede librar de problemas si se sabe como manejar pero también puede enrollar las cosas y meter a la persona en situaciones difíciles.
Una idea puede ser expresada de mil maneras diferentes y que a su vez puede ser interpretada de muchas formas.
La diferencia entre ser directo o no, es que ser al ser indirecto, el receptor puede fácilmente mal interpretar el mensaje que se quiere trasmitir, en cambio siendo directo es más difícil que el mensaje sea mal interpretado.
La expresión indirecta
Cualquiera puede expresarse y decir lo que quiera a su antojo, pero luego de decir las cosas ya no se pueden cambiar, ya están dichas. Por lo tanto es bueno tener algo de tacto al expresarse, preguntas como: ¿quién?, ¿cuándo? y ¿dónde? deben ser tomadas en cuenta, no todas las personas desean recibir una indirecta, habrá que observar cuándo es necesario y hasta en qué lugar hay que ser directos o indirectos.
¿Quién?
Si lo que se le va a decir es a una señora mayor, a un doctor, al vecino, a un amigo, a un desconocido, la otra persona debe también ser capaz de comprender ese lenguaje indirecto.
¿Cuándo?
El momento de decir las cosas es importante, si a una persona le acaba de fallecer un familiar o acaba de terminar con su relación de pareja, lo despidieron de su trabajo.
¿Dónde?
No es igual hablar en público que en privado, ni en una fiesta que en una reunión de trabajo.
No existe un manual para saber cómo ser o cómo interpretar lo que otro quiere decir, cada quién elige el modo que mejor le parece. Hablar indirectamente no lo enseñan en una escuela, habrá que practicarlo para desarrollar la habilidad.
Existen indirectas para todo, desde para expresar amor hasta para odiar:
Tú para mí eres como el 30 de febrero...
Me encantaría verte despertar cada día....
Todos hemos sido indirectos alguna vez, es cuestión de analizar en el momento si resulta ser mas efectivo decir simplemente lo que pensamos.