Un breve apagón eléctrico fue la oportunidad idónea para hacer estas fotografías, una forma de convertir un pequeño "obtstáculo" en una oportunidad maravillosa para ver muchísimo más allá. Estamos habituados a encender todas las luces de nuestro hogar en cuanto anochece, vamos a la sala o habitación a ver los programas estelares que la parrilla de TV nos ofrece, luego agotados cerramos nuestros ojos en espera del día siguiente.
La saturación de la contaminación lumínica nos está privando a muchos de ver la noche como lo que realmente es: un espectáculo de luces, de estrellas, planetas y cuerpos moviendose con vida propia. Una vía láctea que pasa cada dia por encima de nuestros hogares y que muy pocos conocemos, los cocuyos o luceros merodeando por lo árboles, el universo entero allí a la vista y nuestras noches saturadas de luz nos impiden pensar en lo diminutos que somos y que es nuestro andar por este mundo.
La próxima vez que la energía eléctrica falle en tu ciudad, no dudes de salir de tu pequeño espacio o de asomarte a la ventana a ver la inmensidad. Y si tienes una cámara colócala en un lugar fijo mirando al cielo y deja que capte todas las luces que tus ojos no llegan a ver!
Julio Renee.