Desde tiempos remotos, se ha hablado de lo hermoso y maravilloso que es ser Mamá, que los días venideros serán los mejores de tu vida, ¡Peeeero! casi nadie te dice que en ese proceso existirán también días tan desesperantes y agotadores que desearás con todas tus fuerzas tener si quiera un solo minuto de paz, sin niños, sin escándalos, sin "Deja" "No toques" "Bájate" y el tan mencionado "NOOO" que se vuelve nuestra "muletilla" favorita a diario.
En estos 2 últimos años de mi vida y en mi corta experiencia como madre, me ha tocado vivir innumerables días como estos y es que la maternidad no es fácil, la maternidad no está hecha solo de momentos bonitos, hay días muy dífiles donde sencillamente no tienes ganas de ser mamá y está bien, ¡SI! Así como lo lees, es normal sentirnos de eso modo, es normal extrañar las salidas con amig@s, las noches donde dormías laaargo y tendido, sin tener que despertar porque tu niñ@ tiene hambre o simplemente no tiene sueño, es totalmente normal añorar poder salir a distraerte sin la preocupación de que debes volver rápido porque tienes a alguien esperando tu regreso, todo esto pasa por nuestras cabezas y no quiere decir que no amemos a nuestros hijos por pensar y sentir estas emociones, no debemos sentirnos culpables, porque desde el momento en que nacen dejamos a un lado nuestras vidas, para vivir mientras nos sea posible la vida de ellos, por eso es normal querer recuperar aunque sea por un minuto, lo que éramos antes de ser mamás.
No te estreses tanto con estos días de locura, al fin y al cabo son solo 24 horas, a la mañana siguiente el sol vuelve a brillar y amaneceremos recargadas con buena vibra nuevamente, con ganas de hacerlo hoy mejor que ayer y amando con la misma intensidad a nuestros hijos!
La maternidad es como dicen por ahí ¡CAÓTICAMENTE HERMOSA!