Llegue a conocer a una chica, pequeña semilla que no quería florecer, viendo lo bella que sería esta flor yo la ayudé.
La apoyé , la ayudé y de ella cuide, tan sola y cerrada no lo podía aguantar, le dije que en su mente no se podía quedar y que el mundo la iba a aceptar.
Feliz estaba de haberla ayudado y sin saberlo me enamoré.
Queriendo dar a relucir lo mejor de ella, siempre queria que no se encerrara, pero, había un detalle, encerrada y distanciada no podía darse a expresar bien, tan frias sus expresiones que a veces confuso era, pero, se que ella quería cambiar.
Una bella y buena flor se dejaba ver
Con el tiempo y las dificultades, dudé mucho, y decidi acabar mi relación, sentía que había echo mi trabajo y la había sacado de su zona de confort.
Tan inexperta pensó que era lo mejor y solo se alejó, no podía ayudarla más y eso acabo, al pasar el tiempo todo se normalizó pero yo de idiota volví a ver lo bello de esta flor.
Por todo ella hicé de nuevo y nada funcionó, esta bella flor espinas le creció, tan diferente era que no se que le pasó.
Ya todo pasó, pero, esta flor se retorció.