ANCIANO ABANDONADO.
(Soneto)
Después de luchar por tus hijos tanto
junto a una mujer que se marchó al cielo,
llevas la vida tétrica de abuelo
en una soledad tornada en llanto.
Se cierne sobre ti lánguido llanto
y ruegas a Dios que te lleve en vuelo
porque no cuentas ni con el consuelo
de una visita que te brinde un canto.
Solo grietas existen en tu cara
y en un recuerdo lánguido se aclara
la recriminación de un pago ingrato
Ya serviste y venció tu utilidad,
por lo cual ellos con impunidad
te lanzaron al lúgubre ancianato.