Nuestros pensamientos algunas veces son más fuertes que nosotros mismos
Es normal cuando pienso que la razón por la cual muchas personas viven en la pobreza, o bajo el yugo de la esclavitud, el abuso o la discriminación es debido al dominio de otros. Así que repudiemos a los dominantes. Sin embargo, podemos plantearnos que es posible invertir dicho juicio y decir: “Una persona es dominante porque muchos optan por ser esclavos, y aceptan ser abusados y discriminados, así que repudiemos a los esclavos”.
Una frase que solía decir Eleanor Roosevelt:
“Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”.
El ser humano sólo puede alcanzar el éxito, elevando sus pensamientos. Pero permanecerá débil, abatido y miserable si se niega a elevar su manera de pensar.
El tiempo no favorece al codicioso, al deshonesto, o al vicioso, aunque aparentemente a veces parezca hacerlo. El tiempo conspira para ayudar al honesto, al generoso y al virtuoso.
Cada persona puede lograr gran éxito material y, aun así, descender otra vez a la miseria, si permite que los pensamientos arrogantes, egoístas y corruptos entren y encuentren cabida en su mente.