Deja que llegue quien quiera llegar,
disfruta y si es necesario luego llora.
No te detengas e inhala el aroma del perfume que utiliza,
impregnate de su esencia,
sin miedo, con ganas;
con pasión que deje hirviendo tu corazón.
Ilusionate, no es malo,
si salen las cosas bien, ¡felicidades!,
sino, no te preocupes eso enseña,
y aprendes hasta los huesos.
No puedes ir con el escudo siempre,
a veces es tiempo de caerse, tocar fondo
y volverse a levantar para poder crecer.
Así que animo, ponte bonita,
y sonríe,
porque todo va a pasar,
así como en la vida,
todo el principio, tiene un final.