Hola mis lectores, hoy quiero expresarle, esta reflexión
Los seres humanos muchas veces queremos correr, antes que aprender a levantarnos y caminar, queremos ir al paso de otros, que no es nuestro mismo ritmo, somos seres diferentes cada uno en su patrón, con virtudes y habilidades diferentes, y una más desarrollada que otras, ejemplo hay personas que son buenas paras las matemáticas otras para la lectura, otros en el deporte.
En ocasiones, comenzamos hacer cierta actividad (proyecto o trabajo) con algún compañero o amigo, y resulta que nuestro amigo, tiene una gran habilidad para dicha actividad, más sobresaliente que la nuestra, pero eso no quiere decir que no estemos capacitado, o que no la podamos adquirir a largo plazo, resulta que hay personas que manejan con facilidad ciertas vicisitudes y actividades , o en ese momento, es su oportunidad de brillar, y no ha llegado la tuya.
¿Esto Genera Frustración?
Por supuesto que sí, muchísimas veces, porque queremos ir al mismo ritmo, y llega la frustración por querer emprender algo y no saber por dónde comenzar, o si ya comenzaste no saber cómo continuar con éxito, ya que no te ha generado los resultados deseados, ni se han cumplido tus expectativas por completo.
Perdiendo la paciencia y la perseverancia y dejando dicha actividad a un lado, sin seguir intentándolo, resultando, que sí, somos buenos, pero queremos correr para alcanzar o sobrepasar al amigo o compañero, queremos ser igual o mejor.
En ocasiones, nos fijamos más en el desempeño de los demás y no en el que somos capaces de lograr.
Nos desanimamos nos deprimimos y sufrimos.
El sufrimiento aparece cuando quieres ir a la misma velocidad de los demás. Pero cuando comienzas a conocer las ganancias de tus avances, la perspectiva es otra.
Maikel Melamed.
No nos detenemos a pensar, que sí podemos, que con esfuerzo se lograra, y que debemos hacerlo a nuestro ritmo.
Tenemos que empezar a tener en cuenta cuales son nuestras verdaderas habilidades y virtudes, que muchas veces no nos acercamos rapidamente a lo que queremos hacer, pero cuando se quiere se puede, solo tenemos que identificarnos conocernos, y estar seguro de nosotros, que si nos deprimimos, frustramos, caemos, hay que seguir intentándolo, hasta lograrlo, a nuestro ritmo, a nuestro andar, puede ser que tu oportunidad no se ha presentado, puede ser posteriormente, a largo plazo, pero esa actividad que haces, te puede dar las bases, la fortaleza de continuar y seguir emprendiendo.
O quizás descubras que al momento de triunfar, satisfaciendo y llenando esas expectativas que tenías, o que realmente lo que querías era realizar otro proyecto, o que tu verdadero campo, se encuentra en una rama parecida a lo que venias practicando.
Tenemos que meditar, sobre lo que queremos realmente, si es importante para nosotros, la voluntad y la perseverancia que tenemos que tener, y que en todo camino siempre habrá una piedra o muchas, que te harán tropezar, para caer y que caerás, pero hay que levantarse, sacudirse las manos, secarse el sudor de la frente, curarte las heridas y seguir, porque pude aparecer otro camino que te haga llegar a donde quieres llegar, a tu manera y valorando cada día todos los malos momentos, que te hicieron llegar a tu gloria personal
Continuar siempre hacia adelante, mirando atrás solo para reflexionar.
Nos leemos pronto