les han quitado todo
ya no poseen un techo,
tampoco alimentos.
Ya no van al parque, no disfrutan del juego,
no tienen un libro ni un cuaderno,
no van a la escuela,
solo son limosnero,
ya no comen caramelos,
venden caramelos.
Nadie los protege.
Nadie los cuida.
Nadie los defiende.
Son abusados.
Son explotados.
Son abandonados.
Les quitaron el derecho a su salud,
amenazando su derecho a la vida,
los niños de mi patria ya no tienen medicinas.
Ya no ríen,
ya no lloran,
solo callan.
Su mirada no derrocha felicidad,
solo tristeza,
ya no tienen inocencia,
son victimas de la indolencia y la indiferencia.
Los niños de mi patria les robaron sus derechos y
nadie se acuerda de ellos.