tu orgullo se ha vuelto nada,
ella acabó con tu vida
y te duele no hacer nada.
A veces te sientes vencido,
piensas, para que armar tanto drama,
callar es mejor a veces,
ante una sociedad falsa.
Mas allá de aquellos gritos
de sus golpes...
de esa risa que amabas,
en ti ha dejado heridas,
que aun te duelen,
y que no sanan.
Comodidad, dinero y autos,
es lo que interesaba,
ahora que todo ha cambiado,
solo se queja y amarga,
te hace sentir minúsculo,
estúpido y sin palabra.
Tal vez todos se den cuenta,
pero prefieres callar tu carga,
por tus hijos lo soportas,
y escondes cada palabra,
que hoy quisieras gritarle,
a esa mujer ingrata.
Gracias por leerme