Me quebrantaba vez tras vez
Me paralicé de nuevo... Salí desmoronada de esa oficina y, decidí que no me pasaba más, que lograría así sea milagrosamente mi objetivo: De iniciar un proyecto en una nueva área de mi vida.
Y me dí cuenta que lo que pasaba en mi interior era que se habia activado una creencia frenadora, desde la esquina de mi miedo, ella consistía en: Que Dios no me ayudaba a mi.... Por lo que confesé mi creencia al Señor, le pedí perdón y le dije que me ayudara a saber que ÉL ME YUDARÍA; empecé a recordar Su amor por mi, fue entonces que descubrí que tenía 2 verdades en mi interior: La que Dios no me ayudaba y la que podía ayudarme.
Esa lucha en mi entendimiento, me impedía avanzar y creer que Dios prepararía el camino para mi éxito. Decidí creerle y, fue cuando comencé a avanzar en el proyecto, en la misma "aquella oficina" que me rechazaron. Desde ese momento decidí quedarme con mi gran aliado y Dios, como mi exclusivo recurso de logro, el temor de disipó ante la fe.
No te voy a negar que sigo equivocándome, pero no mas desmoronada ni con ese temor que me paralizaba. Dice la Biblia que, el perfecto amor -que es el de Dios por nosotros- echa fuera todo temor...y así fue---
NOTA: Me gustaría formar un grupo de crecimiento personal, de fe...si te gustaría participar avísame por acá.