Emigración, un problema latente en todos los factores de la sociedad, que se suma al drama cotidiano que enfrentamos los venezolanos.
Emigrar parece ser la única alternativa para evitar la degeneración personal que despiadadamente amenaza a cada individuo en esta crisis. Partiendo de sus tierras y de sus familiares y amigos, el éxodo se refleja en las incesantes lágrimas que diariamente acompañan una nueva despedida.
Aunque emigrar no sea garantía de estabilidad, pues en muchos casos los problemas son acarreados aún en el exilio; la desesperación, angustia, estrés, cansancio, entre otros, han impulsado a más de 4 millones de venezolanos a emigrar de este país en busca de "algo" mejor a esta situación, mejor calidad de vida, oportunidades y un futuro.
Espero que todos lo que han emigrado casi por obligación moral, regresen a construir con esfuerzo una nueva Venezuela.
Realicé esta composición artística representando la emigración venezolana, utilizando como base de referencia (para poner en contexto) el famoso mosaico de Carlos Cruz-Diez, el cual se encuentra en el piso del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía en Caracas, ya que se ha convertido en uno de los principales escenarios simbólicos del éxodo, agregando un corazón desvirtuado de sus colores y alegrías, que se ha quedado "atrapado" en Venezuela.
También pueden encontrar esta ilustracion en mi post de Instagram, aquí.