- ¿Y eso ha sido todo?
- Sí, ¿ Qué esperabas?
- No sé, quizás sentir algo especial, no sabría decirte..
- Cuando me contrataste, ¿eras consciente de la naturaleza de mis servicios, no? Yo no ofrezco el tipo de producto que se encuentra en el buscador de google o en unas páginas amarillas.
- Si esta claro, pero no sé, la verdad que después de lo que me ha costado, pensé que tendría otro tipo de sensaciones.
- Eso a lo que te refieres, no es más que el pre concepto mental que tienes, influido por alguna película o libro que hayas leído sobre el tema, te hace creer que..
- No, oye no, no soy la típica idiota que cree todo lo que dicen.
- Gracias por interrumpir. ¿Puedo continuar?
- Sí continúa pero creo que te equivocas conmigo
- Tu al igual que todas las personas, puedes tener una percepción distinta de un hecho influenciado por algún acto similar que tuvo un efecto que a tu deseas o intuías como el final consecuente del acto. Pero, te has parado a pensar, que esa persona quizás no esperaba eso, que esa persona era como tu y como yo, no vino de un laboratorio específicamente para ser el elector de ese acto y como consecuencia del mismo tomar entre las distintas opciones posibles ya sea la deseada por ti u otras alternativas quizás deseada por otra parte de la gran masa. En la vida real, las cosas no son así.
Un silencio que pesaba como un cenicero de piedra se instaló entre los dos, fuera la humedad empezaba a cubrir los cristales preludio de un anochecer que se anunciaba inminente, solo al rato fue interrumpido por el leve tintinear de un anillo de él contra la mesa donde ambos dialogaban.
- Tengo que irme, se hace tarde.
- Si, bueno te iba a decir yo también, tengo cosas que hacer, si hay algún problema puedo llamarte ¿no?
- Puedes llamarme si quieres pero no va a haber ningún problema soy un profesional.
Después de cerrar la puerta, escuchó un rato, al oír cerrarse el ascensor, se dirigió al baño, abrió el grifo del agua caliente, se soltó el pelo y se dispuso a tomar un baño.
(Imagen obtenida de Pixabay.com)