Pocas veces jugué con muñecas
Con peluches o juguetes
Simplemente me aterraban sus muecas
Macabras y regordetes
Una noche en particular
Cumplía 8 años
Paseaba por un pasillo
En una casa de antaño
Cuando en medio de la oscuridad
El silencio y la ansiedad
Empecé a recitar: Sarita, Sarita ¿Estás ahí?
Si puedes invocar a un espíritu,
Todos los demás estarán escuchando
Mire hacia el espejo que estaba al fondo del pasillo
Vi mi reflejo algo distorsionado
Con una compañía que no estaba a mi lado
El viento sopló con algo de prisa
Un escalofrío me vistió, cuando escuche una risa
Tenía miedo
De lo que al fondo me esperaba
Una diabólica muñeca
Sentada como si nada
Yo seguí caminando
Cada vez con más prisa
Pero cada vez que volteaba
Veía su hilada sonrisa
Me seguía
Me susurraba
El miedo me invocaba
Hasta asfixiarme
Y quedarme sin habla
Decidí acercarme a tomar la muñeca
Con ojos de botón y al mirar de cerca
Me sonrió con malicia infernal
Me susurró:
Aquí estoy, tomarás mi lugar
Publicación realizada para participar en el concurso de poesía organizado por que cada semana nos brinda una nueva excelente temática. Si deseas participar aquí están las bases del concurso.
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