Caminatas pasajeras a las 3 de la madrugada, sus risas suenan en lo más profundo de mi corazón, no importa donde estén, sus voces de aliento me hacen ser una persona mejor. Miles de aventuras escritas en pequeños trozos de experiencia, juventud sutil, que se queda y nunca nos abandona.
Abrazos y lágrimas, noches llenas de sabores agridulces, personas que vienen y van. Ustedes siempre se quedan a mi lado, aunque nos separen los océanos y su presencia física ya no esté en mi camino, sé que siempre las recordare en cualquier espacio de este sentimiento divino.
Lo son todo, mis peleas más grandes y reconciliaciones llenas de abrazos soñadores, mis llantos más densos y risas más vivas. Mis amigas más queridas, esas que nunca me abandonan, aunque la decisión que tome sea muy jodida.
Están llenas de mi presente y migajas de pasado, me empujan a buscar un nuevo amanecer, mis victorias son las suyas y las derrotas son las de una para todas, disfruto de tenerlas, mis hermanas viajeras, donde estén las seguiré y nos encontraremos con el sol.
¡Gracias por estar!