Nunca sabes quién te escucha
Vacio y hueco se sentía el corazón de Helena a ver su dedo anular sin su anillo de matrimonio, ella comprendía que era solo un objeto, pero el significado que le había otorgado era inmensurable. Aunque nunca fue una persona que se apegará a las cosas, después de la muerte de su esposo, su anillo de oro le brindaba cierto consuelo, solía rodarlo poco a poco con su dedo gordo recodando los mejores momentos de su matrimonio. Tortura, locura o simplemente su forma de vivir el duelo.
Se había quitado el anillo para lavarse las manos en un baño público de un restaurant, Helena jamás acostumbraba a quitarse su anillo pero por alguna extraña razón, ese día desnudó su dedo después de mucho tiempo y dejó el anillo en el lavamanos.
No pasó mucho tiempo antes de que Helena percibiera su ausencia y corriera al baño a buscarlo, solo para darse cuenta que ya no estaba allí. Se sentía devastada. Preguntó ingenuamente a los trabajadores del restaurant y demás clientes, algunos la ignoraron otros respondieron que no vieron nada.
Helena salió triste del restaurante y se sentó en la acera, recordando el momento en que recibió el anillo. Sabía que en algún momento dejaría de usarlo pero esperaba ser ella quien tomará la decisión. En su dolor, tenía la perturbadora idea de que su descuido era una ofensa a la memoria de su esposo.

FUENTE
Emily era una niña de 7 años que tenía que hacer una tarea sobre “hacer lo correcto” para su escuela, pero no sabía que escribir, le costaba discernir entre lo “bueno” y “malo”. ¿Cómo podría saber cuando estaba o no en lo correcto? Entonces decidió ir al restaurante de su abuela para preguntar su opinión.
Cuando llegó pudo notar a Helena afuera en la calle sentada, pero no le prestó mucha atención, fue directo a la cocina, donde estaba su abuela ocupada, quien a pesar de estar cocinando decidió ayudarla:
Cariño, es muy fácil discernir entre lo correcto y lo incorrecto. Lo correcto cumple siempre con cinco características fundamentales, la primera es que sirve a los demás, si solo te sirve a ti, probablemente no estás haciendo lo correcto. No puedes beneficiarte del dolor ajeno, ni sacar provecho de desgracias ajenas.
Todos los demás cocineros, ayudantes y mesoneros se interesaron en escuchar las palabras de la abuela mientras hacían cada uno lo que le correspondía, Juan quien secaba los vasos se acercó un poco para escuchar mejor, Diego quien fregaba los platos escuchaba atentamente a la abuela. Cristina que picaba una cebolla, casi se corta un dedo por mirar a la abuela de Emily.
Lo correcto es siempre lo más compasivo, tanto contigo como con los demás, tiene que ser bondadoso, además lo correcto siempre está acorde con la verdad, si tienes la necesidad de mentir u ocultar quiere decir que tu corazón sabe que es incorrecto.
Lo correcto siempre te honra, es una muestra de respeto para ti y para los demás, si te faltas el respeto a ti misma y a otros con lo que haces entonces no estas haciendo lo correcto. Y para finalizar lo correcto es leal con tus principios. Recuerda esas cinco características y siempre sabrás lo que es correcto: Respeto, lealtad, compasión, verdad y servir a los demás.
Pero si te hace infeliz ¿igual hay que hacerlo abuela? ¿Es correcto algo que te haga sentir mal? – preguntó la niña.
¿Cómo no te vas a sentir feliz haciendo lo más compasivo? ¿O feliz por respetarte a ti misma y a los demás? Cariño, lo correcto jamás te hará infeliz, no por mucho tiempo, cuando haces algo que tú sabes que está bien, te llenas de paz y no hay nada mejor que vivir con paz en nuestros corazones. Quien no hace lo correcto tiene un peso en su alma que debe cargar a todos lados.
Emily hizo una mueca, no quedó satisfecha con la explicación de la abuela, la niña se retiró de la cocina y la señora cocinera creyó por un momento que sus palabras fueron en vano, no podía estar más equivocada, con sus simples palabras había conmovido sin saberlo a Juan, uno de los mesoneros, que se acercó a ella preguntando:
¿Y usted cree que hay personas intentando hacer lo correcto?
Por supuesto - le respondió la abuela- yo siempre voy apostar por la bondad humana, siempre voy a creer en la humanidad, creo realmente que todos en cierto modo queremos hacer el bien.
El mesonero se metió la mano en su bolsillo y sacó un anillo de oro, estiró su mano temblorosa mostrándoselo a la cocinera:
¿Podría entregarlo por mí a la señora de afuera?

Este ejercicio fue propuesto por
Hive account@carolinaidrogo, es el número tres, de la segunda fase del reto creativo para escritores. El cual consiste en crear una historia basada en los siguientes valores:
• La lealtad
• Hacer lo correcto
• Servir a los demás
• La compasión
• El respeto
• La verdad
Si deseas participar en el reto creativo click aquí
Gracias
Hive account@carolinaidrogo por tu ejercicio.