El secreto de esta vida para no morirse todos los días es reírse de lo tonto. Uno anda todo el tiempo como esperando algo extremadamente elocuente que lo conmueva y le saque carcajadas, pero la verdad es que hay que aprender a reírse y no esperar que el chiste llegue.
Sí, no somos felices todos los días pero podríamos intentar estar un poquito menos adentro de la caja del cinismo. Salir y ver que hasta de las metidas de patas uno se puede reír a carcajadas. En esta vida si no te ríes pierdes.