No creo que el primer amor se olvide.
No el primer amor platónico, tampoco el primer novio, ni la primera pareja, sino la primera persona a la que amaste. Hayan o no estado juntos.
Fuera tu amigo, tu compañero, o solamente alguien a quien admiraste realmente.
El primero con el que soñaste, al primero que abrazaste. Por el cual lloraste, cantaste, bailaste, te emocionaste.
La primera vez que te dolió el estómago, que sentiste miedo o nervios.
La primera sonrisa regala.
Tus primeros celos.
La primera carta, el primer secreto.
Si llegó a resultar, podrás recordar esos momentos, aunque hayan terminado mal.
Si nunca, siempre tendrás la duda de ese quizás.
Creo que el segundo es más difícil de olvidar.