Hoy podría hablar de la historia del café pero cuando tome esta fotografía lo que pensaba era cuantas historias uno puede contar de su vida detrás de un café. Es probable que alguien me diga que es igual si tenemos un vino u otro licor por delante, pero en realidad soy defensora de esa sensación que genera el solo aroma de un café. Muchas historias, unas felices, otras tristes, pero cuanto café no ha pasado por delante en esta vida. ¿cuál es el mejor café en el mundo? no lo se, pero lo que si se es que despertar y tener este elixir casi de dioses delante mio me hacen el día. ¿Ustedes no piensan lo mismo?