Un Gusto estar entre ustedes
Un Gusto estar entre ustedes
Cuando comence a concocer las bondades de estar en esta plataforma, la primera cosa que se me vino a mi mente era la posibilidad de poder escribir tantas anecdotas y cosas que a veces uno quiere contar y no encuentra donde, y ese ejercicio de poner la mente a volar con los recuerdos me pareció extraordinaria.
Pero comencemos por contarles quien soy. Mi nombre es Patricia Omaña, soy una venezolana que ha nacido en una ciudad de los Andes llamada Valera, siendo la menor de 4 hermanos. Allí crecí en el medio de una familia humilde pero rica de valores y con ejemplos de tenacidad y lucha. La vida me llevo temprano al otro extremo de mi país, a Monagas en el oriente del país de la mano de mi hermana Sofía, quien ademas de enseñarme la mujer que soy siempre ha sido otra madre para mi.
Pero esto no queda aqui, llego la hora de la vocación, y no me refiero a ser monja o religiosa, decidi viajar nuevamente a los andes y en esta oportunidad a Mérida donde pude obtener mi título de médico cirujano en 2004. Pero la Universidad de los andes a parte de mi título me dejo a la persona con la que me case y a mi primera hermosa hija que nació un año antes de recibir mi título.
La vida ha seguido avanzando ya junto a mis dos hijas y mi esposo en una lucha constante contra tantas adversidades, pero de momentos también super felices, en las cuales solo junto con la unión familiar como sucedió en mi infancia ha sido posible vivirlas cada uno a plenitud..
¿Que si estoy aún en Venezuela? la respuesta es SI. ¿ Qué si sigo siendo médico? Si volviera a nacer lo sería nuevamente, ¿Hasta cuándo estaré en Venezuela? hasta que el cuerpo y mi corazón resistan, le pído a dios entereza para no abandonar esta lucha de resistir en mi país mientras muchos se han ído.
Ser madre, esposa y médico es una combinación especial, y puedo decirles que cada papel me encanta. Solo que a veces quisiera ser mas para mis hijas y para mi esposo pero entenderán que aquí en esta profesión lo del tiempo es muy relativo. No cambiaría mi familia, Un esposo médico como yo, lleno del entendimiento cuando no estoy, y dos hijas maravillosas que crecen en el seno de una familia que no es perfecta (afortunadamente es así) pero que estoy segura les dará el escudo y la espada para defenderse en el mundo.
Espero tener la oportunidad de contarles muchas cosas que pudieran sentir como suyas, y de hecho deseo que así sea, historias para ustedes.
Espero tener la oportunidad de contarles muchas cosas que pudieran sentir como suyas, y de hecho deseo que así sea, historias para ustedes.