En qué estaría pensando el emperador Adriano cuando, un siglo y medio antes de nuestra era, en lo que hoy es el norte de Inglaterra, mandara construir ese muro de piedra de 117 Km, 4 metros de ancho por 5 de alto.
Algunos historiadores, basándose en ciertos restos de inscripciones en piedra, dicen que el emperador mandó la construcción del muro por instrucción divina.
Un muro que se tardara décadas en construir y que ningún estado actual se hubiera podría permitir - que se lo digan a Trump - no podía ser simplemente fruto de las locas elucubraciones de un emperador hispano desbocado.
Dicen otros historiadores que el muro tenía como misión defender a los britanos, al sur del muro, de los pictos, las tribus bárbaras al norte, que al parecer cada vez hacían más incursiones hostiles hacia territorio romano poniendo en peligro la paz y la integridad del “imperio”
Pero ¿podían unas pocas tribus ser una verdadera amenaza para el vasto imperio romano? Sobretodo, considerando que la política romana había sido siempre una política expansionista por asimilación.
A mi me da que el muro tenía otra finalidad…
©Time Warner Inc.
Yo, por ahora, en las interminables caminatas que me he dado por aquella zona - como aquella vez en la foto, hace ya tres años - los únicos “white walkers” que he visto han sido ovejas y alguna que otra cabra.
Y no te pierdas los audioconferencias entre los miembros cervantiles y los canales de promoción por categorias: