Esta obra experimental nos relata la vida de seis personajes (Louis, Rhoda, Jinny, Susan, Neville y Bernard) durante las etapas de su vida, desde su infancia hasta la vejez. La narración utilizada es el monologo interior o fluir de la conciencia; una técnica literaria, siendo Virginia Woolf una de sus precursoras, que intenta emular la interacción de los pensamientos.
Mi primer contacto con esta técnica narrativa fue en la novela Rayuela, de Julio Cortázar, bastante influenciado por las Olas. Uno de sus puntos más característicos es el cambio a figuras, y mención de objetos, para representar el ánimo de los personajes; pasajes de poesía para seguir el hilo del discurso, y constantes repeticiones en algunas palabras del monologo como si se estuviese marcando un ritmo.
La Olas solo tiene otra voz descriptiva en la separación de las nueve partes que lo conforman; un narrador, ajeno a la historia, describe la trasformación del día declinando a la noche en una playa. Esta metáfora es utilizada por la autora para representar la vida; la madrugada es nuestra infancia; el mediodía, la juventud; el anochecer, la vejez. Las olas son el paso del tiempo. Además, a través de la descripción de las sombras y la mención al canto de los pájaros va perfilando los cambios en cada una de las etapas; dos ejemplos de estos detalles es mencionar las sombras ocultando los objetos al amanecer y como los pájaros aun no cantan. Siendo los objetos nuestras certezas aun no descubiertas en la niñez, y los pájaros, y su canción, nuestras identidad.
Las Olas es un libro de innumerables capas que profundizan en gran cantidad de temas. Cada uno de los personajes está muy bien desarrollado, teniendo cada uno sus defectos, personalidad, anhelos y fantasía. Cada uno de estos complejos personajes descubre los temas a su manera, bajo su propia visión de la vida. Aquí solo mencionare la mirada de Bernard sobre uno: La identidad
Bernard está obsesionado con las frases. Las anota en una libreta para ser utilizadas en el momento exacto, albergando la esperanza que todo tenga una historia. Sin embargo, durante la búsqueda de su esencia, aquello que es auténticamente Bernard, descubre que existe una multiplicidad de su persona; es decir, hay un Bernard diferente para cada uno de sus amigos, e incluso, para cada una de las personas que conoce. Bernard está conformado por una gama amplia y casi infinita de otros Bernard. Siendo que nuestra esencia, nuestra identidad, esta mediada por los demás. Solo reconocemos que nosotros existimos porque no somos los demás. Este es un tema que se tocara mucho durante el libro, nuestra identidad conformada por el colectivo.
En su juventud Bernard se siente muy ilusionado de esta perspectiva porque si existen muchos Bernard y no se ha adoptado aun algo concreto, definitivo, se pueden ser muchas cosas a la vez. Al llegar a la madurez y en una reunión con sus viejos amigos descubre que sin querer, llevado por el ritmo de la vida, fue definiéndose. Fue convirtiéndose en algo cerrado, particular. Cada uno de los personajes se ve enfrentado entonces a la perdida de aquellas posibilidades de juventud. Se encuentran con un yo, una identidad definida. Esta cosa definitiva obstaculiza al ser, porque ya no hay caminos nuevos, ahora solo se puede ser una cosa. Uno de los tópicos más angustiantes del libro es el trascurso del tiempo, y como va cercando nuestras posibilidades y existencia, conduciéndonos a la muerte.
Bernard descubre ya en la vejez que la identidad pueden ser sus amigos tambien. Porque nunca llegamos a conocer a nuestros amigos en realidad, nunca sabemos cómo piensan, solo creamos al mundo con una ilusión en base a lo que creemos de ellos. Es decir, que Bernard no solo es Bernard, es lo que piensa de Rhoda, de Louis, de Neville, de Jinny y Susan. Cada uno de ellos por el hecho de interactuar e intentar comprenderlos se ha convertido en partes de Bernard. Bernard alberga en si a sus amigos. Algunos pasajes en la reunión con sus amigos se tornan muy bellos al describir como con las personas más allegadas y cercanas a nosotros pasamos a fusionarnos en un todo que contempla la vida, aliviado de la soledad en el abrazo de los demás. Un pájaro cantando solitario uniéndose a una inmensa canción para enfrentar el anochecer.
Las olas también puede ser la metáfora de cómo nos desprendemos del océano para tocar la costa de forma individual, y regresar al todo, al mar, que nos acoge con benevolencia y amor.
PD: Es bastante complicado intentar trasmitir sus pensamientos y sensaciones al leer un libro, y más cuando están complejo. Hay tres temas que me gustaron de este libro: El tiempo, La identidad, y la Muerte. En los post siguientes estaré subiéndolos. Muchas gracias por sus lecturas virtuales.