Estando aun en mi cama, en ese preciso momento donde ya le diste un Click al despertador como todos los días, rogándole que te deje dormir 10 minutos más, empecé a escuchar un sonido que lo envolvía todo, y un sutil movimiento del cuerpo que termino activándome.
Pocos minutos después ya tenía 2 computadores prendidos, buscando con la curiosidad acostumbrada, la escala y el epicentro. Mientras se cargaban las noticias, escuche vecinos fuera de sus casas, y en contra de mi instinto primario salí, sobre todo porque en la casa que está a un lado de la mía vive una abuela y su nieta y quise ver que estuvieran bien.
Empezaron las exageraciones, pero era comprensible, acababan de pasar 10 minutos. - Me recordó al terremoto de Caracas exclamaba la abuela, este como que fue peor. No la quise contradecir, pero lo de Caracas fue un desastre, y esto, bueno de sismo no paso.
Escuchabas de todos lados una competencia a ver quién se había asustado más, y por supuesto quien le ponía más segundos al evento. - Duro como 4 segundos. No eso fueron como 5, No chico fueron como 15, y así, creo que alguno que otro juraría que aun estábamos en un bamboleo imperceptible.
Luego, al único teléfono con whatsaap en la casa empezaron a llover, por los grupos de los colegios de las niñas cosas como. - No voy a llevar a mi hijo al colegio maestra, me han dicho que las olas en Puerto Cabello están casi en 4 metros. Aclaro que al vivir en otra parte del estado, para que una ola llegase a mojar a alguno de los niños del colegio tendría que tomar algún medio de transporte que la traslade 40 minutos en subida hasta llegar por estos lados.
- Vienen replicas, la estructura de la escuela no resistirá, mejor no llevemos a los niños. Esto ni siquiera lo explico pero claro, es cuestión de miedos y algo de desconocimiento del tema.
Después de una seguidilla de este tipo de mensajes, uno con más gracia que el otro, me dirigí a lleva a Alma, la más pequeña de mis Princesas Mágicas a su guardería, la cual trabaja de 6:40 am a 5:00 pm, de lejos aun rodando ya se podía percibir algo extraño, la directora fuera de la institución con 3 maestras.
- Hola buenos días,
Por supuesto el tema del día, - ¿Sintieron el “terremoto”? ,
No, no me preocupe en explicar diferencia entre sismo y terremoto a las que enseñan a mi hija, pero prosigue la directora. - Saben que por el susto yo salí corriendo de mi casa y deje a mi hija y a mis padres adentro, se me olvido todo.
Ok si, entendemos los nervios atacan diferente a todos, pero lo incoherente vino a continuación.
- ¿Saben?, si hay otro movimiento yo no le puedo negar a las maestras que se vayan a ver a sus familias, pero si quedo sola con esos niños lo más seguro es que salga corriendo y se puedan morir hay si se cae el colegio.
Asombrado del relato pero intuyendo las ganas enormes de tomar semejante excusa para no trabajar le digo, tranquila, que ya me informaron que no va a volver otro sismo hoy y Alma sabe qué hacer en estos casos. A esto y como recurso ilógico me suelta.
- Esta bien, pero venga a buscarla a las 11:30 porque como hay poquitos niños no trabajaremos completo.
Y aquí estoy, con mi hija jugando en mi trabajo y acabando con la paz del lugar. Y cargo solo a la pequeña porque la grande se quedó con una compañera de clases y su mama, casi por lo mismo en el otro colegio, No puedo creer que todo sea tomado como excusa para no trabajar en un país que tanto lo necesita.
Esto definitivamente es absurdo.
Black F.